El programa Intercosecha que ejecuta el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación subió los requisitos para quienes quieran acceder, lo que le da en la práctica un golpe casi definitivo a este subsidio que cobran los trabajadores rurales y golondrina, principalmente en provincias ligadas a economías regionales, para compensar los meses estacionales, en los que están desempleados. Algunos distritos, como Tucumán o Misiones, se habían adelantado al recorte nacional, previsible tras las podas en el Presupuesto 2019, y anunciaron una compensación con recursos propios.
El primer síntoma de la reducción se dio a mediados del año pasado, con una traba que impactó en los tabacaleros salteños: apenas 5.000 de los 12.000 suscriptos pudieron acceder a los $2.300 (una cifra que no se actualiza desde 2016) que se otorgan hasta por cuatro meses a trabajadores cuando no tienen empleo en las plantaciones. Luego, tras una serie de gestiones desde el Sindicato de Obreros del Tabaco (SOT) y del gobierno de Juan Manuel Urtubey se compensó en parte a quienes se habían visto perjudicados.
Hasta 2017, los empleados debían demostrar tres meses trabajados y un ingreso de un cuarto del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM). En 2018 a los tabacaleros se les pidió mínimo de cinco meses trabajados y un ingreso de la mitad del SMVM -$9.500 el año pasado, $11.300 hoy-.
Ahora, desde 2019, de acuerdo a la resolución 399/18, publicada ayer en el Boletín Oficial, “será necesario registrar en la base de datos del Sistema Integral Previsional Argentino, dentro de los últimos doce meses de información disponible, remuneraciones mensuales iguales o superiores a un SMVM”, también por un mínimo y un máximo de tres a diez meses. Una nota de este diario de julio del año pasado adelantaba el borrador que manejaba el todavía Ministerio de Trabajo a secas para elevar al 100% del SMVM. El objetivo de la cartera que dirige Dante Sica sería, según la resolución, combatir el empleo informal.
En las provincias entienden que con las nuevas condiciones serán contados los casos que llegarán a cobrar el Intercosecha. Y que, para colmo, se invirtió la necesidad, ya que accederán quienes tuvieron mayores ingresos en vez de la base de la pirámide de los trabajadores rurales y de las cosechas peor pagas. Estos difícilmente puedan demostrar ese nivel de ingresos y se quedarán sin el plan.
El mes pasado, la primera reacción llegó desde Tucumán. El gobernador peronista Juan Manzur firmó un acuerdo con los cuatro gremios del sector para financiar con fondos provinciales a nueve mil trabajadores, con subsidios de entre $2.200 y $3.000. Además, el ministro de Gobierno y Justicia tucumano, Regino Amado, estipuló una erogación de otros $100 millones para financiar el viaje de los trabajadores golondrinas que migran desde el citrus y la caña otras provincias, como Río Negro, por ejemplo, para la cosecha de manzanas y peras.
“Si cada uno de ellos trae $50.000 de vuelta por trabajo realizado, ingresan a la provincia más de $1.500 millones que son gastados en el mercado local”, dijo Amado. Según datos elaborados en Tucumán a los que accedió Ámbito Financiero, el 67% de los trabajadores del citrus en la provincia cobra menos de 1 SMVM y más de la mitad trabaja entre 5 y 8 meses del año. Y el total de las economías regionales le permite al distrito gobernado por Manzur exportar más de u$s600 millones al año.
También Misiones, gestionada por Hugo Passalacqua (Frente Renovador de la Concordia), lanzó un beneficio similar para tareferos, con un subsidio de $2.300 para los meses estacionales.
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