Ordiales encabezaba una delegación de 14 personas -5 de ellas, españolas- que, en representación de 9 empresas pesqueras, se reunieron con sindicatos. Al no llegarse a un acuerdo, los sindicatos rodearon el Concejo Deliberante y obligaron a los empresarios a permanecer en el edificio 12 horas, hasta las 6 del viernes. El mal momento incluyó pedradas que rompieron ventanales. «Las autoridades provinciales nos dijeron que, por nuestra seguridad, era mejor que no saliésemos, y cuando lo hicimos, fue escoltados por la Policía», afirmó Ordiales, quien fue agredido físicamente por un sindicalista. «Los empresarios extranjeros han dado cuenta a las embajadas», dijo, además.
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