20 de abril 2005 - 00:00

"Gremialistas quieren un muerto"

Gremialistas quieren un muerto
Por su parte, los trabajadores continuaron en la víspera con el paro, realizaron cortes de ruta en varios puntos del interior, se movilizaron en la capital y rechazaron la conciliación obligatoria dictada el viernes por la cartera laboral neuquina. Mientras, se resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta hoy a las 18, en el marco de las negociaciones que los sindicalistas mantienen con el gobierno. Ayer, el reclamo de salud se sumó al de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Mientras que representantes del Polo Obrero, el movimiento Teresa Vive, la Corriente Clasista Combativa y Aníbal Verón, entre otros, se manifestaron para solicitar un seguro universal para el desocupado de $ 350. Sobisch embistió contra los trabajadores de la salud por desatender «a los enfermos que tienen que cuidar» y a los dirigentes gremiales que «sin sentido de solidaridad y con gran perversidad política, están esperando construir un muerto en la provincia del Neuquén». El mandatario formuló las duras declaraciones en el marco del 41º aniversario de Huinganco y los 48 años de la Policía provincial.
 Permanente
«No puedo dejar pasar la oportunidad de referirme a este alto grado de conflicto que están llevando adelante en forma permanente algunos sectores gremiales y no hablo específicamente del conflicto de salud, sino de una escalada que se va a seguir profundizando porque el diseño político es quebrar la paz, la solidaridad y hacer aparecer a Neuquén como una provincia conflictiva», reflexionó públicamente el gobernador y candidato presidencial para los comicios 2007.
Dispuesto a enfrentar el reclamo gremial, el mandatario insistió que «quienes hacen esto privilegian la perversidad y sus intereses subalternos políticos en lugar del interés y la jerarquía que tiene la provincia». Al tiempo que acusó a los gremialistas de querer «privatizar» el sistema y adelantó que el gobierno hará presentaciones ante la Justicia por entender que producto de la prolongada huelga -una semana- se desatendieron las guardias y los pacientes en hospitales.
«He dado directivas para que el diálogo no se corte, pero denunciaremos en la Justicia a todos los que no cumplieron con las guardias», apuntó Sobisch.
Mientras que el lunes, en una nota presentada por ATE, los trabajadores de la salud cuestionaron el sustento jurídico del llamado a conciliación obligatoria. Sostuvieron allí que la facultad de intervenir en conflictos laborales es exclusiva del Ministerio de Trabajo de la Nación. Durante la misma jornada, la Asociación de Profesionales del hospital Castro Rendón solicitó a la Justicia que se investigue si el ministro de Salud,
Fernando Gore, y el jefe de Gabinete, Jorge Lara, incurrieron en «calumnias e injurias» al declarar que las guardias mínimas en hospitales no estaban garantizadas a consecuencia del paro. Según estimaciones oficiales, los centros de salud del área metropolitana tuvieron que derivar 49 pacientes a clínicas privadas y en la última quincena se dejaron de dar unos 15 mil turnos ambulatorios.

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