Los incidentes del jueves dejaron cuatro muertos -entre ellos un policía- y cerca de 60 heridos.
Jujuy - No cede la tensión social y política en Jujuy, donde tras el trágico desalojo policial el jueves de un terreno usurpado -con el saldo de 4 muertos- se extienden en cascada las tomas en la convulsionada Libertador General San Martín y en otras localidades.
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En este delicado marco, ayer el desarrollo de una sesión en la Legislatura para discutir la iniciativa oficial de expropiar el predio intrusado de la empresa azucarera Ledesma quedó condicionado por los tiro-neos entre la oposición y el justicialismo en torno a la pretensión de la UCR y de un frente local de que se apruebe la conformación de una comisión investigadora, presidida por un radical, para evaluar el violento episodio, además de la aspiración de que avance un pedido de juicio político contra el gobernador justicialista Walter Barrionuevo.
Anoche el senador nacional radical Gerardo Morales alertó sobre «desbordes» en Jujuy y sobre la «deslegitimación» del poder del mandatario. Mientras tanto, al terreno que fue escenario del sangriento operativo -y que sigue tomado por cerca de 1.000 familias- se sumó el copamiento de otro predio por parte de familiares de policías (cuyas viviendas quedarán en sus manos), de un complejo habitacional y de 7 hectáreas linderas. También había toma en Perico, Pampa Blanca y Puesto Viejo.
El escenario se ve fogoneado por las elecciones del próximo 23 de octubre, en las cuales se jugará la gobernación el kirchnerista titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner- frente al radical Mario Fiad.
En paralelo, el foco está puesto en la investigación en torno al desalojo, que se cobró la vida de un policía y de tres civiles por disparos de armas de fuego. «Las muertes no fueron provocadas por balas policiales», aseguró el flamante ministro de Gobierno, Hugo Echavarri, quien reemplazó al renunciado Pablo La Villa. Echavarri afirmó que «hay evidencia que acredita que los ocupantes de la tierra utilizaron armas de fuego en contra del personal policial» y que se secuestraron «tres tumberas». «También tenemos imágenes de una persona usando una escopeta», agregó. precisó que el Estado solicitará ser querellante e insistió en el trasfondo político. Sin embargo, desde la Corriente Clasista y Combativa -que arengó la intrusión- alegan que se defendieron sólo munidos con piedras.
La Villa fue una de las cabezas que rodaron tras el operativo, además de la del comisario que estuvo a cargo del desalojo y la del propio jefe de la Policía jujeña, Jorge Ayarde, quien fue reemplazado ayer por Jorge Laureano.
En lo que respecta a las nuevas tomas desatadas en las últimas horas, se trata de un abanico multisectorial de personas que incluye a trabajadores del sindicato de la Sanidad, empleados de comercio, profesionales y municipales. En ese marco, el secretario gremial del Sindicato de Azucareros de Ledesma, Cristian Bautista, advirtió que la situación «es desesperante». «No queremos que llegue a una guerra civil», advirtió.
Según el Poder Judicial de Jujuy, cuatro personas seguían internadas tras los disturbios, aunque no había ayer detenidos.
La causa -que sigue en manos del cuestionado juez de Instrucción Penal Nº 6 Jorge Samman- está caratulada como «atentado y resistencia a la autoridad calificado seguido de cuádruple homicidio calificado, lesiones, robo calificado, daños e incendio contra persona a establecer».
En las últimas horas, el titular del bloque de Diputados del PJ, Rubén Rivarola, planteó la necesidad de que el Superior Tribunal de Justicia provincial «revise cuidadosamente la actuación» de Samman. «Disponer el desalojo y partir en francos compensatorios no me parece precedente», consideró.
«La actitud del juez está teñida de una gran irresponsabilidad que yo no puedo deslindar de una intencionalidad política, porque estoy convencido de que este magistrado nunca se despojó de su reconocida militancia política partidaria anterior», cuestionó, además de precisar que no descartan pedir un jury de enjuiciamiento.
En la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, se llevaron a cabo ayer nuevas marchas en repudio al episodio en el terreno de Ledesma, encabezadas por el dirigente Luis DElía y por el referente de la CTA, Hugo Yasky. La protesta principal tuvo lugar frente a la Casa de la Provincia de Jujuy, ubicada en la intersección de las avenidas Santa Fe y 9 de Julio y que fue fuertemente custodiada por la Policía.
Según DElía, subrayó que «todas las pericias señalan a los guardias privados como autores de los asesinatos», en referencia a la empresa Ledesma. Las movilizaciones se reproducirán hoy, de la mano de marchas de la CCC en Santa Fe, Chaco y Buenos Aires, entre otros puntos.
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