6 de octubre 2005 - 00:00

Kirchner blanqueó apoyo a un intendente radical

Kirchner, acompañado por su esposa, la senadora Cristina Fernández, el ministro de Planificación Julio De Vido, el gobernador Felipe Solá y el intendente de Junín, Mario Meoni, recorrieron más de 4 km a pie para tener contacto directo con los vecinos de esta ciudad. En el Club Ciclista Juninense lo esperaba el acto oficial, donde el Presidente anunció una inversión para esta región superior a los 118 millones de pesos, cuatro veces el presupuesto de la Municipalidad de Junín. Un gran espaldarazo a la gestión municipal del radical Meoni, integrante del denominado «Grupo Olavarría», que apoyó abiertamente la gestión del gobierno nacional y se manifestó consustanciado con el proyecto encaminado desde la Rosada.El apoyo político de Kirchner y Solá al jefe comunal tiene un firme propósito de romper con el justicialismo local, encabezado por la diputada nacional Mirta Rubini y la legisladora provincial Mirtha Curé, ambas de extracción duhaldista, con fuerte inserción en la comunidad. Paradójicamente, el Frente para la Victoria presenta en este distrito dos listas, y corre el riesgo de no incluir ningún candidato al Concejo Deliberante. Por ese motivo, Kirchner eligió hacer un acto oficial y evitar de ese modo respaldar algún candidato de su línea.
No obstante, a pesar de la pulcritud del acto, Presidente y gobernador coincidieron en el mismo mensaje de campaña, de olvidarse de los símbolos partidarios, «de no afianzarse a un partidito» y priorizar un proyecto de nación.
 Cuarta sección electoral
El acto no se circunscribió solamente a la esfera local, sino que buena parte de la concurrencia provenía de esta sección electoral, que tiene un fuerte enfrentamiento entre el ministro político del gobierno provincial,
Florencio Randazzo, y los denominados «la cooperativa», que integran los candidatos a renovar sus escaños en la Cámara alta provincial, Jorge Scarone y Patricio García, y el diputado provincial Julián Domínguez. Precisamente, el intendente de Chacabuco, Darío Golía, es una de las víctimas de este enfrentamiento y discriminado por el gobierno provincial, al igual que la intendente de Florentino Ameghino, Andrea García.
Entre los pocos intendentes que acompañaron a las autoridades se encontraba Golía, ya que a pesar de reconocer su aislamiento de la esfera provincial señala que pudo recuperar alguna obra pública en Chacabuco gracias a la gestión del gobierno nacional.

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