15 de marzo 2005 - 00:00

Neuquén no dará su apoyo a estatal Enarsa

«No puede ser que una provincia como Neuquén -que produce 27% de la hidroelectricidad, 51% del gas y 32% del petróleo del país, y tiene reservas correspondientes a 49% y 26%, respectivamente- se iguale con todas las provincias en su conjunto, y que se tenga un porcentaje sin diferenciar cuál es más productora o cuál tiene más reservas», afirmó el secretario de Estado de Energía de Neuquén, Eduardo Carbajo, que concluyó: «Neuquén no está en ENARSA ni va a estar». De este modo, la provincia no suscribirá las acciones reservadas para las provincias productoras de hidrocarburos, ni tampoco se integrará al directorio. «No nos interesa estar en una empresa en donde ni siquiera podemos tomar decisiones porque no tendríamos ni la mayoría para imponer alguna idea o alguna decisión», explicó Carbajo. A su vez, según explicó este funcionario, el gobierno neuquino habría determinado seguir manejando la actividad hidrocarburífera a través de Hidenesa, empresa creada en 1987, de similares características al proyecto ENARSA, que funciona como sociedad anónima con una participación 100% estatal. «Cualquier tipo de negocio en el campo de los hidrocarburos se puede hacer con nuestra propia empresa», sentenció Carbajo. Hidenesa es, además, la única de las empresas de energía provinciales que una dimensión considerable, con una facturación cercana a $ 70 millones.
Con la negativa neuquina,
se resquebraja la relación con uno de los principales potenciales socios de ENARSA, que sí o sí necesitará del vínculo con provincias para aspirar a una explotación hidrocarburífera de escala aceptable. Vale señalar que según la Constitución reformada en 1994, las provincias son propietarias de los yacimientos en tierra firme, mientras que Nación está restringida únicamente al territorio marino (offshore), en la plataforma continental, que sólo representa 0,72% del total.
Juega aquí la estrecha relación de la Rosada con gobiernos como el del santacruceño
Sergio Acevedo y el chubutense Mario Das Neves.
En tanto que el rechazo del gobierno de Sobisch -lanzado oficialmente en carrera presidencial para 2007 al frente de El Movimiento- se integra a los constantes cortorcircuitos que el neuquino mantiene con Kirchner, al que reclama constantemente la demora en la sanción de una ley nacional de hidrocarburos, así como los fondos que la provincia habría perdido en concepto de regalías. En esta línea también se inscribe la reacción de Sobisch, que calificó de «destemplada, desproporcionada y desequilibrada» la embestida del Presidente contra la petrolera Shell, llamando a un «boicot nacional».
Creada por ley nacional (N° 25.943), ENARSA (Empresa Energía Argentina SA) repartirá sus acciones en 53% para el Estado (Clase A), 12% para las provincias que se suscriban (Clase B y C), y 35% para el público (Clase D). El directorio podrá convertir las acciones Clase D en Clase E, que serán ordinarias, sin derecho a voto y de oferta pública.
La dirección y administración de ENARSA se conformará por cinco titulares y otros tantos suplentes, por las acciones Clase A, junto a 2 directores titulares y 2 suplentes por las acciones Clase B y C, que serán los representantes de las provincias productoras de hidrocarburos.

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