27 de abril 2005 - 00:00

Neuquén: paralizaron un día producción petrolera

Los petroleros se reunieron en la cancha de fútbol del camping del recreo sindical y desde allí anunciaron los resultados de la asamblea: «Echaremos a los equipos fuera de los límites argentinos... no los queremos en nuestro país, que se vayan», se envalentonó entre pirotecnia, bombos y ovaciones el titular del sindicato de Petróleo y Gas Privado, Guillermo Pereyra, que logró respaldo político a sus declaraciones. Los trabajadores se oponen así a los equipos G-102, unos modernos taladros de origen italiano que se utilizan para perforar los pozos de petróleo y que, según el gremio, amenazan a quienes se desempeñan como «enganchadores» y en boca de pozo. Evalúan además los sindicalistas que la tecnología atenta contra la cadena de contratistas y subcontratistas que dependen de la perforación con equipos convencionales. Por eso, ya estimaron que están en riesgo unos 1.200 puestos de trabajo «además de otros operarios vinculados con esa actividad». Para realizar el cálculo el gremio contempla que por pozo, por turno, se desempeñan para perforación con equipos convencionales unos 10 operarios, cifra que se reduce a 3 cuando se aplica tecnología de punta.
Así fue como los yacimientos Chihuidos, Filo Morado, El Portón, Puesto Hernández, Lomitas y Auca Mahuida, además de Desfiladero Bayo y Cañadón Amarillo entre otros se sumaron al paro.

En la ruta
La Ruta Provincial Nº 6, que comunica todos los yacimientos con la localidad neuquina de Rincón de los Sauces, fue la vía por la que se movilizaron los petroleros para abandonar las áreas de trabajo. Durante la jornada del lunes, personal policial de la Unidad Departamental 35 y de una división especial de la provincia recorrieron las instalaciones para garantizar la seguridad en la zona sin confrontar con los gremialistas.
La localidad tiene una población de unos 10 mil habitantes y la actividad principal es la petrolera y gasífera.
La subsecretaría de Trabajo de la provincia, por su parte, convocó a una reunión conciliatoria para ayer al mediodía. Pero el sindicato tiene un mandato expreso para las próximas jornadas: enviar representantes a Buenos Aires para entrevistarse con las petroleras -la principal concesionaria es Petrobras- y con el Ministerio de Trabajo de la Nación. Aseguran que están dispuestos a reforzar las medidas de fuerza si no son escuchados por los directivos y funcionarios nacionales y alertan que impedirán «por todos los medios» la llegada de más equipos. El primer G-102 ya se encuentra en Puesto Hernández pero los operarios se niegan a ponerlo en funciones mientras que otro similar estaría arribando a El Medanito, en Catriel.
En tanto, el titular de Energía de Neuquén,
Eduardo Carbajo, declaró que el Sindicato Petrolero había sobrevaluado el impacto de la incorporación de tecnología por parte de las compañías. Sus dichos provocaron la inmediata reacción del gremio y terminaron por tensar todavía más el diálogo con los trabajadores.

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