La intransigencia de los gremios docentes tras el receso invernal cobra especial virulencia en Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe y Catamarca, donde la escalada de paros por reclamos salariales ya signa la segunda parte del ciclo lectivo y traza un pronóstico sombrío respecto del cumplimiento de los 180 días de clase previstos por ley. Frente al rebrote de las huelgas, sin embargo, en los últimos días la Casa Rosada envió señales -por distintos canales- a las provincias para que no cedan ante los planteos de los sindicatos. La consigna es clara: la discusión salarial debe concretarse sólo a principios de año y no debe incluir actualizaciones posteriores para evitar una catarata de reclamos desde distintos gremios a nivel local y nacional con final impredecible, al ritmo de la inflación que el cuestionado INDEC insiste en morigerar. En el caso de los gobiernos alineados con el kirchnerismo, el mensaje bajó directamente desde Presidencia; en los otros distritos, fue a través de los ministros de Educación. Traducción Saben los mandatarios que este posicionamiento duro de Balcarce 50 se traduce en que luego no habrá derrame de fondos nacionales para financiar futuros incrementos decididos en las provincias. Esta postal, en cierta forma, también los alivia: carga a Nación parte de la responsabilidad frente a las crisis salariales que amenazan con ir in crescendo. Por lo pronto, veamos algunas de las instantáneas más críticas. c En Buenos Aires, el caso quizás más emblemático (involucra a 4,5 millones de alumnos), los gremios vaciaron las aulas el pasado lunes, en el retorno a la actividad tras las vacaciones. El viernes, en tanto, se fueron disconformes de la mesa paritaria -el gobierno de Daniel Scioli les ofreció un adelanto de suba de 7% y 110 pesos no remunerativos a efectivizarse en setiembre, muy lejos de 20% al que aspiran-, por lo cual anunciaron una nueva medida de fuerza para el jueves. El conflicto en este distrito parece lejos de resolverse. En las últimas horas, el ministro de Educación, Mario Oporto, insistió en pedirles a los gremios un nuevo encuentro recién para dentro de dos meses -para terminar de cerrar una segunda parte del incremento, a plasmarse en noviembre- y aseguró que «hay voluntad» para continuar el diálogo. Desde la otra vereda, los sindicatos le contestaron con la amenaza de nuevos paros. El escenario para Scioli es delicado, ya que es consciente de que la negociación docente será usada como punta de lanza por estatales, judiciales y trabajadores de la Salud, quienes también llevan adelante medidas de fuerza. c En Santa Fe, en tanto, los docentes de escuelas públicas y privadas pararán el miércoles y el jueves próximos, mientras planean protestar también 72 horas la semana siguiente. «Si quieren parar, que paren», contraatacó con dureza el socialista Hermes Binner, sobre la base del ajustado estado de las arcas locales. c En Entre Ríos, por su parte, los maestros rechazaron el incremento ofrecido por Sergio Urribarri y activarán dos nuevas huelgas múltiples, desde el próximo miércoles (48 horas) y desde el próximo 25 de agosto (72 horas). c También Catamarca presenta un escenario complicado: los maestros desplegarán mañana y pasado una huelga de 48 horas, luego de que el gobierno del ex radical K Eduardo Brizuela del Moral se negara a conceder un nuevo incremento.
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