13 de abril 2005 - 00:00

Otro trágico motín dejó al menos 13 muertos en Coronda

El de ayer no fue el único hecho de semejantes características de la historia carcelaria .
El de ayer no fue el único hecho de semejantes características de la historia carcelaria .
En una verdadera cacería humana, según coinciden todas las versiones, un grupo de reclusos del pabellón 7 habría tomado revancha por el crimen de uno de sus líderes -el santafesino Eduardo Verón, que fue atacado el viernes pasado y falleció el domingo- y durante el tiempo de recreación de la tarde del lunes «armó» un motín, en el que tomó como rehenes a dos guardiacárceles, que le sirvieron de llave de acceso a los pabellones 1 y 11, donde se hallaban los rosarinos.Los violentos episodios duraron aproximadamente 10 horas -se iniciaron a las 19 del lunes- y, al parecer, los presos rosarinos no habrían tenido posibilidades de defenderse ante el avance de los reclusos de la ciudad de Santa Fe. Once de las víctimas fueron asesinadas con armas blancas -una de ellas degollada- y dos murieron quemadas vivas.
 Sin identificar
Hasta ayer a la noche no se había identificado a ninguno de los agresores, y el caso ahora recaerá en manos del Juzgado de Instrucción Penal de Santa Fe, que deberá tomar declaraciones a los reclusos.
El gobernador
Jorge Obeid siguió los acontecimientos desde su gira por China, pero no hizo declaraciones. El ministro de Gobierno santafesino, Roberto Rosúa, en tanto, dijo que «lo que ha pasado es trágico, doloroso» y aclaró que «no hay un solo muerto como consecuencia de balas o acción represiva; los muertos se produjeron por un verdadero ajuste de cuentas». Por su parte, el titular del servicio penitenciario provincial, Fernando Rosúa, calificó el caso de «espantoso», y confirmó la hipótesis de un enfrentamiento entre reclusos de Santa Fe y Rosario, móvil que, en rigor, ocasiona la mayoría de los disturbios que suceden en el penal de Coronda, el más grande de la provincia y destinado a condenados.
En total, en este presidio hay unos 1.400 presos y se estima que unos 600 estuvieron involucrados en la pelea. En tanto que agentes penitenciarios reforzaron ayer las medidas de seguridad y realizaron una requisa en el penal en busca de «chuzas» y todo tipo de armas «tumberas» empleadas por los presos durante la revuelta.
Se trata de la segunda revuelta protagonizada por presidiarios que termina de manera sangrienta este año, ya que el 12 de febrero pasado se produjo un violento motín en la cárcel cordobesa de San Martín, con un saldo de ocho muertos y seis heridos.
Los fallecidos fueron identificados como Amelio Mercado, Cristian Heredia, Diego Aguirre, Juan Ortigoza, Carlos Barreto, Walter Gómez, Ramón Valenzuela, José García, Sergio Frías, Fabián Benítez, Juan Díaz y los hermanos Ramón y Sergio Duarte, quienes murieron calcinados.
En tanto, los heridos internados en el hospital José María Cullen de Santa Fe son Julio Portella, Jorge Yanuzzi y Luciano Urquiza, en tanto son atendidos en el hospital del penal Pablo Arroyo y Mauricio Ahumada. Los dos guardiacárceles tomados como rehenes y luego liberados resultaron heridos, pero sus vidas no corren peligro.

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