17 de mayo 2007 - 00:00
Por juego, prevén recaudar $ 16.000 M
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El juego implica todas aquellas actividades legales que se desarrollan en casinos, salas de tragamonedas, bingos, hipódromos y agencias de lotería. Claro que el fenómeno también tiene un lado oscuro: el de la ludopatía, adicción al juego que desde hace unos años cuenta con programas de recuperación a cargo de diferentes gobiernos provinciales (ver aparte).
«El juego es un fuerte instrumento de recaudación. Es una actividad que crece tres veces más que el PBI y avanzó a más de 20% anual durante los últimos cuatro años», explicó Franco La Porta, interventor del Instituto Provincial de Loterías y Casinos, y también titular de la Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales (ALEA). El funcioario agregó, además, que el incremento en el beneficio le permite al Instituto «sostener programas sociales de educación, salud, trasplantes, desarrollo humano, transferencia a municipios y equipamiento en área seguridad».
Este distrito representa 40% de la recaudación total del país. Esto significa que a sus arcas ingresó, bajo todo concepto, un total de $ 5.000 millones en 2006. Este año, la cifra se estirará a $ 6.250 millones. El beneficio neto para la administración que comanda Felipe Solá fue de $ 989 millones en 2006, número que será ampliamente superado este año, ya que durante el primer trimestre, la ganancia neta fue de $ 305 millones y se espera llegar a los $ 1.300 millones al concluir el ciclo, según se informa desde el organismo de Lotería bonaerense.
«La tendencia de alza se da igual en todas las provincias», manifestó La Porta, que además opina: «No es cierto que la gente juegue más cuando no hay plata. Ya se superó la época del uno a uno entre peso y dólar». Además de los hipódromos de La Plata y San Isidro, las estrellas de la provincia son los casinos de Tigre y Mar del Plata.
En línea con los números bonaerenses, el resto de las provincias enseña estadísticas igual de positivas. La Ciudad de Buenos Aires, por caso, representa cerca de 30% de la recaudación total del país y estará llegando a los $ 3.750 millones cuando culmine 2007. Los dos casinos flotantes son los establecimientos más importantes, junto con las máquinas tragamonedas ubicadas en el hipódromo de Palermo y las 1.800 agencias de lotería.
Por su parte, durante 2006 Santa Fe recaudó $ 396 millones y este año estaría percibiendo unos $ 475 millones. Santiago del Estero recaudará al finalizar 2007 unos $ 80 millones (fueron
$ 66 millones en 2006), Catamarca $ 54 millones ($ 45 millones) y San Juan $ 28 millones ($ 24 millones), según datos aportados desde ALEA.
Un caso para citar en torno al crecimiento de la actividad del juego es Catamarca. Se trata de una provincia pequeña donde el número de apuestas en juegos de azar se triplicó desde la crisis de 2001, hasta llegar a significar cerca de $ 5 millones mensuales. «El incremento del juego, como de la recaudación, obedeció a cambios de tipo tecnológico y mayor cantidad de bocas de expendio», informó el subgerente de Administración de Juegos y Seguros de Catamarca, Héctor Herrera, quien aseguró que «lo recaudado tiene un rol fundamental para la economía de la provincia».
A su vez, Córdoba también da cuenta del crecimiento del juego. Allí, durante el primer trimestre de este año, la actividad de unas 2 mil máquinas tragamonedas esparcidas en 10 casinos y cinco salas especiales implicó el movimiento de unos $ 60 millones. Esto implica que los apostadores dejaron al Estado cordobés unos $ 16 millones. En tanto, la quiniela recibió apuestas por $ 30,9 millones en los primeros tres meses del año, es decir, 39% más que en el mismo período de 2006.




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