El Presidente desembarcó
primero en Río Negro, donde
hizo importantes anuncios de
obras públicas, y después
cruzó a la vecina Neuquén.
Allí, dicen, llegó con las manos vacías.
Claro, el neuquino se presenta con uno de los principales opositores de Kirchner y aspira a la candidatura presidencial para 2007 mientras que el rionegrino -de procedencia radical- cultiva un fluido diálogo con la Casa Rosada, distanciado -incluso- de la conducción nacional de la UCR. Sobisch acusó a Kirchner de retacearle fondos coparticipables y la realización de obras públicas. Filoso contra el Presidente disparó: «En la Argentina de Kirchner quien se atreve a decir cosas en contra del gobierno nacional, con seriedad, sin lugar a dudas es discriminado por pensar diferente». Y agregó: «Estamos viviendo una situación donde hay una fuerte presión mediática que tapa la realidad: no existe una propuesta ni una política de gobierno en ningún sector y por eso se van tapando los acontecimientos, alternativamente, los distintos problemas que padecen miles de argentinos». Sobisch defendió su posición crítica con el argumento de que «es seria y constructiva» aunque lamentó que al ser discriminado el gobernador, en realidad lo sea «el pueblo de Neuquén».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En medio del ajetreo de su ya lanzada campaña hacia las presidenciales de 2007, el neuquino denunció que «el Presidente vive de acto en acto, de esos que lo caracterizan, con mucha demagogia» y consideró que «un gobierno que se jacte de serio no puede pensar sólo en una estrategia marketinera, cuando miles de compatriotas se están muriendo de hambre». Y a renglón seguido acicateó: «Yo soy el único gobernador que no firmó los planes Jefas y Jefes de Hogar en la Argentina. No acepté. Los maneja el gobierno nacional o los municipios, yo no manejo planes Jefas y Jefes de Hogar. Nosotros damos trabajo, no hacemos política desde el asistencialismo».
En cambio, Saíz expresó que «en esta Argentina nueva, de la esperanza, donde ha renacido la fe, de los cambios profundos, que necesita tener como bandera la inclusión social para terminar con aquel viejo flagelo de la exclusión y de la desocupación, Río Negro está caminando, en la búsqueda de renovar su cultura no solamente desde lo económico sino también revalorizando aquel viejo proyecto de desarrollo que era la solidaridad y el trabajo».
Se explica, Kirchner -de la mano de los legisladores nacionales Miguel Pichetto y Osvaldo Nemirovsci, sus dos referentes peronistas más importantes en Río Negro- había llegado con las alforjas llenas, «hace pocos días tuvimos la suerte de reactivar la mina de Sierra Grande. En los próximos estará en marcha, cuando muy pocos creían, la planta que fabricará soda solvay en San Antonio», dijo Saíz que se regocijó con los anuncios presidenciales de concretar la autopista Villa Regina-Neuquén y el pavimento de la Ruta 23 que unirá Bariloche con la zona Atlántica. El resto se completó con subsidios y ATN, planes de vivienda y otras obras públicas.
Dejá tu comentario