«Acá debe quedar claramente establecido que la Nación y las provincias, en el marco de un país federal como la Argentina, vamos a fijar cuál es la estrategia energética de la Argentina, que en la década del los 90 se abandonó», comprometió el ministro de Planificación, Julio De Vido, en el acto realizado en Casa de Gobierno y que encabezó el presidente Néstor Kirchner. Del acto participaron, además, los gobernadores de las provincias de La Rioja, Angel Maza; de Tierra del Fuego, Hugo Cóccaro; y de Chubut, Mario Das Neves. Destacó que, hasta ahora, en materia de molinos eólicos, «se definían proyectos sobre la base de tecnología foránea que acá no se manejaba y no siempre se ubicaban los emprendimientos en los lugares adecuados. A partir de hoy, esto va a cambiar». Al afirmar esto, se refería a experiencias vividas en la zona de Comodoro Rivadavia en la década del 90, donde la continuidad, fuerza y persistencia en la dirección de los vientos determinaron que equipos que en los Estados Unidos funcionaron perfectamente en la Patagonia no pudieron resistir su fuerza. La potencia de energía instalada -de origen eólico- en el país es hoy de sólo 12 MW, es decir, 0,1% de la potencia instalada en todo el mundo. Los 12 MW de potencia de origen eólico con que se cuenta hoy y las proyecciones para los próximos 10 años permiten suponer una producción de 7.884 GW (gigawattios), cifra que representa 7% del consumo eléctrico nacional. A su turno, el gobernador de Chubut destacó la incitativa oficial y rescató que la implementación del Plan Nacional de Energía Eólica «beneficiará a las provincias y al crecimiento de todo el país».
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