21 de abril 2005 - 00:00

Se agudiza la interna en los distritos bonaerenses

El lunes, el gobernador se mostró con el presidente Néstor Kirchner en Campana y en San Nicolás. El primero, territorio felipista con el intendente Jorge Varela, el jefe comunal que leyó las «20 verdades del apoyo de los intendentes a Felipe Solá» en Mar del Plata. El segundo, territorio mixto: con presencia del ministro de Justicia, Eduardo Di Rocco, por un lado, y el diputado nacional José María Díaz Bancalari, por el otro, apadrinando al jefe comunal, el farmacéutico Marcelo Carignani. Estas visitas del primer mandatario son las que los duhaldistas quieren también capitalizar y que sean exclusivas del gobernador. Entre tanto, el ministro de Gobierno, Florencio Randazzo, convocó en La Plata a su tropa de la sexta y séptima sección electoral entre los que se encontraban los intendentes Rodoldo Lopes, Bahía Blanca; Marcelo Di Pascuale, Monte Hermoso; Ricardo Curetti, Carmen de Patagones; Gerardo Rattero, Tornquist; Julio César Marini, Monte Hermoso; y Luis Daniel Vissani, vecinalista de Adolfo Gonzales Chaves.
Si bien se hablaron temas específicos de gestión con representantes de los ministerios de Obras Públicas, Salud y Asuntos Agrarios,
el tema político dominó la escena ya que el enfrentamiento y las dos listas ya son irremediables en los distritos y las distintas secciones de la provincia de Buenos Aires.
 Bahía Blanca
Víctima de esta interna salvaje que se está viviendo en la provincia, el Consejo Justicialista de Bahía Blanca, con esencia duhaldista, atacó al intendente
Rodolfo Lopes, reconocido allegado al gobernador y autodenominado «felipista de paladar negro», por haber «despreciado, en todos los órdenes, a los compañeros que obtuvieron la minoría en las internas democráticas del año 2003, privándose al gobierno municipal de compañeros que podrían desempeñarse con jerarquía funcional, en los distintos estamentos del órgano de conducción del municipio».
Los mismos justicialistas que perdieron las elecciones durante 20 años en Bahía Blanca en manos del radicalismo y que se opusieron y dejaron en soledad al ex concejal Lopes, manifestaron insólitamente prescindencia de cargos públicos. Y como si fuera poco el Consejo del Partido Justicialista tomó la decisión de dejar en «exclusiva responsabilidad la conducción y el resultado de la gestión de su gobierno», como si en este período hubiera existido un real compromiso de solidaridad y acompañamiento al Ejecutivo, cuando de once concejales solamente tres quedaron leales al lord de Bahía Blanca. El intendente Lopes manifestó: «Nunca tuve el acompañamiento de los integrantes del Consejo partidario y luego de ganar la interna en soledad enfrenté las elecciones generales y recuperé la intendencia para el justicialismo con un proyecto concreto y de crecimiento para este distrito».
«Se vienen tiempos distintos para la política y nosotros estamos convencidos desde las convicciones del gobernador
Felipe Solá y el acompañamiento de más de 50 intendentes de la provincia de Buenos Aires que estamos frente a un quiebre histórico a partir de la decadencia de Eduardo Duhalde
 Necochea
Este distrito bonaerense también sufre las consecuencias de la interna justicialista. Y en este caso, la que la padece es su intendente radical,
Daniel Molina. El conflicto nace a partir de la decisión que tiene que tomar el gobernador Solá de nombrar al titular del Consorcio de Gestión del Puerto Quequén; medida que se demoraría por el enfrentamiento entre el mandatario provincial y el presidente del Consejo Justicialista local y el titular de las 62 Organizaciones, el duhaldista «Momo» Venegas.
La presión del duhaldismo obligó a
Gastón Quarracino a renunciar a su cargo de asesor del gobernador y volver a su banca en el Senado. Por el conflicto suscitado en Quequén hay una preocupación institucional sobre lo que pasará con las obras que se están realizando en el puerto y una indefinición en cuanto a la política portuaria.

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