En rigor, se trata de un reimpulso de las gestiones, ya que el problema data desde hace más de tres años. Afecta en general a productores que decidieron cambiar su producto o el modo de producir y requieren de una nueva aprobación para revalidar su beneficio fiscal. Por ejemplo, en Catamarca, hay muchos casos en que se retomó el cultivo del olivo tras fracasar con la producción de jojoba. Asimismo, también hay situaciones en que cambian los tiempos de los cultivos y eso también obliga a volver a aprobar el diferimiento.
Una de las novedades dentro del problema se centra ahora en el recambio de ministro de Economía de la Nación que hubo recientemente, ya que
La asunción de Miceli, en tanto, fue anotada como un posible factor positivo para el pedido de la región.
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