2 de junio 2003 - 00:00
Zona norte: intendentes consolidados
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Allí ha prosperado la idea del vecinalismo, impulsado genuinamente por Ricardo Ubieto en Tigre y con muy buenos resultados, y seguido en consecuencia por Enrique «Japonés» García con «Unión por Vicente López» y Gustavo Posse con «San Isidro Distinto», al verse desprotegidos por el radicalismo.
Esa pertenencia a legisladores y dirigentes poco representativos generó la rebeldía de estos dos «popes» con peso propio y continuidad política. Osvaldo Amieiro (San Fernando), el único justicialista de la región, luego de su paso por el gabinete de Felipe Solá, tomó la rienda nuevamente y su liderazgo se mantiene intacto.
Firme
Ricardo Ubieto (Tigre), vecinalista desde sus orígenes, a pesar de su larga trayectoria se mantiene muy firme merced a una gestión austera y bien administrada, y un proyecto de obra pública que no se resintió en los peores momentos.
En San Martín se da otro caso de falta de pertenencia, ya que el actual jefe comunal, Ricardo Ivoskus -a través de «Poder Vecinal de San Martín»- intentará generar un nuevo espacio para mantener el poder en este importante distrito industrial de la provincia de Buenos Aires. Se intuye una tarea difícil, ya que se estima una irreversible victoria del justicialismo, representado por Eduardo Bustos, ex titular del CEAMSE, como candidato oficial del peronismo y por afuera, Carlos Brown, ex ministro provincial y con un buen paso también por el municipio, con su agrupación «Movimiento Trabajo y Producción».
En el sur bonaerense, el PJ se manifiesta muy consolidado en el partido de Almirante Brown. La influencia del senador nacional Jorge Villaverde permitió mantener el municipio en manos de Hebe Maruco. Y ahora, a través de su ex secretario privado, Manuel Rodríguez, el justicialismo seguirá en el poder. El actual candidato, además de su cercanía al caudillo, tiene un gran perfil vecinalista y actualmente está a cargo de la secretaría general del municipio.
Con problemas
En la Costa, el intendente más complicado es Magadán, del Partido de la Costa, quien resignaría en esta oportunidad su lugar en manos de su último contrincante en 1999, el justicialista Juan De Jesús, ex intendente y actualmente en el gabinete de Felipe Solá.
El jefe comunal tuvo una gestión muy resistida, con muchos reclamos y con una importante involución política, que se vio manifestada también en su máxima actividad, como es el turismo.
En Chacabuco, el radical Horacio Recalde traspasaría el mando nuevamente al peronismo, representado en esta oportunidad por un alfil del dirigente Julián Domínguez (ex ministro de Obras Públicas bonaerense), el actual concejal Darío Golía.
Los que no encuentran el rumbo son Martín Sabatella (Morón) -con una ciudad «semidestruida», comparada por algunos dirigentes con Sarajevo por el estado de las calles- y con 60% de imagen negativa, y Oscar Laborde (Avellaneda), con ex funcionarios procesados y una desprotección política que lo ha llevado a autocandidatearse como vice de Néstor Kirchner, en el momento que el actual mandatario no había anunciado su compañero de fórmula.
Ambos buscarán también desde una figura vecinalista recomponer su imagen.
Ya están tiradas las fichas del rompecabezas en todos los distritos bonaerenses, y aunque se supone no habrá grandes sorpresas, se espera con ansiedad el última tramo del embalaje para saber cómo termina diseñado el nuevo cuadro político.




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