Edición Impresa

Bucca: "Siempre existe una tercera salida. Y muchas veces suele ser la mejor"

El diputado nacional y exintendente de Bolívar, busca dar la sorpresa en Buenos Aires. Es el elegido por Roberto Lavagna para dar la batalla en el mayor distrito del país. "La sociedad reclama una renovación".

Su primera gran parada es darse a conocer. No cuenta con la popularidad de María Eugenia Vidal ni de Axel Kiciloff, aspirante del Frente de Todos. “En la política, lo nuevo es una debilidad porque no se suele votar a lo desconocido. Sin embargo, la sociedad reclama permanentemente por una renovación. Al mismo tiempo, los más conocidos son parte y protagonistas del fracaso por lo que resulta una contradicción”, dice Eduardo “Bali” Bucca durante una entrevista con este diario.

Periodista: Tiene 40 años recién cumplidos y afronta una elección polarizada. ¿Por qué jugar ahora la carta de la gobernación?

Bali Bucca: Cuando tomé la decisión de ser legislador nacional lo hice para mirar a la provincia con una óptica diferente. Me gusta la idea de tomar decisiones y concretarlas. Hoy siento por la provincia la misma pasión que por Bolívar.

P.: Cambiemos y el Frente de Todos gobiernan en la gran mayoría de los 135 municipios de la Provincia. Sin la posibilidad de traccionar desde lo territorial, ¿cómo se llega al voto?

B.B.: Hablando de lo que podemos hacer. A la provincia le faltan 2 millones de viviendas y nosotros podemos comenzar un proceso urgente para revertir esa situación. Hay muchas familias sin la posibilidad de acceder a un lote con todos los servicios y para eso hay que modernizar el Instituto de la Vivienda y de una vez acercarlo a la sociedad a través de políticas habitacionales.

P.: En ese marco, el 51 por ciento de los niños y adolescentes de la Provincia es pobre. ¿Cómo se revierte esa situación?

B.B.: La pobreza no es sólo un número. El joven pobre es aquel que no puede acceder a una vivienda, que no puede cubrir las necesidades básicas o que no tiene garantizado el acceso a la salud y a la educación. Me cuesta entender cómo no hay un programa urgente que avale el acceso a una buena nutrición porque no es sólo hablar de desnutrición sino también de malnutrición.

P.: ¿Su campaña va a estar enfocada a lo nuevo? A aquello de lo que todavía no se habla.

B.B.: Uno de cada 69 nacimientos está en el espectro del trastorno del autismo. Hoy se detecta a los seis, podemos hacerlo antes de los dos. Hay que pensar a futuro. Un porcentaje pequeño, el 35 por ciento de la educación inicial, tiene acceso a la informática. Debemos consolidar los parques industriales y promover los parques tecnológicos. Es hora de hablar de educación digital y de la industria del software, desde donde se pueden promover programadores que le puedan dar valor agregado a lo agropecuario o que puedan cubrir necesidades de salud.

P.: Lo llevo a lo más llano: ¿Macri o Fernández?

B.B.: Somos una tercera posición. Parte del cambio que necesita la argentina es respondernos cómo no vamos a poder complementarnos con ciertos dirigentes a pesar de tener distintas posiciones. Nadie piensa lo contrario de las políticas de Estado que planteo, pero ninguno las ejecutó. Nosotros sí lo vamos a hacer porque es necesario bajarles el precio a los políticos y subirle el precio a la sociedad. No nos dejemos llevar de las narices y elijamos, no al menos malo, a quien realmente creemos que puede resolver los problemas. Ese es nuestro desafío porque en la vida no hay solo dos salidas.

P.: Sin embargo las encuestas dicen lo contrario.

B.B.: Pero siempre hay una tercera salida. Y muchas veces suele ser la mejor.

P.: Recién hablaba de complementarse. ¿Por qué no pudieron aplicar esa lógica con Pichetto o Massa como parte de Alternativa Federal?

B.B.: Asumimos una posición. Tiene que ver con una coherencia. Acompañé a Florencio Randazzo y fui parte del bloque Alternativa Federal. Recorrí las provincias con Bordet, Urtubey y Uñac pretendiendo hacer un espacio superador que no terminó resultando. Pero soporto la zona de no confort de la política. No es fácil porque es fuerte el tironeo, pero pienso y me baso en la sociedad. Lavagna es el candi- dato ideal para quedar a cargo en una etapa de transición donde la cana vale doble. Y va a ser muy difícil porque nada se resuelve desde el 10 de diciembre. En la Provincia nos debemos un gobernador bonaerense full time, de contacto social y con empatía.

P.: En esa idea se unidad, asomaba Marcelo Tinelli, amigo suyo y bolivarense. ¿Le pidió que lo apoye en esta cruzada?

B.B.: Marcelo es una persona cercana con quien pudimos hacer muchas cosas en Bolívar. Es un ejemplo de arraigo. Él viene planteando una vocación y un interés de participar en política y cuenta con el entusiasmo. No se generó el contexto ni la circunstancias necesarias para dar ese paso. Ojalá que el día de mañana se decida, pero nunca le pedí a nadie que hable por mí.

P.: Muchos intendentes del peronismo quedaron heridos porque no va un jefe municipal como candidato. ¿Qué opina?

B.B: ¡Que acá tienen a uno! La elección va a estar nacionalizada. De arriba hacia abajo. Y creo que, en tanto y en cuanto podamos hacernos escuchar y conectar con los vecinos, también van a mirar la boleta del gobernador. La polarización en la oferta es cierta, pero por qué no nos animamos a otra cosa. Cuando recorrés te encontrás con muchos que te dicen “basta” de este fracaso porque es imposible seguir viviendo con las políticas de Macri y que también se preguntan por qué la solución tiene que estar mirando al pasado.

P.: Otro gran reclamo de los intendentes tiene que ver con el Fondo del Conurbano. ¿Qué decisión tomaría al respecto?

B.B.: Hay que recuperar la identidad bonaerense. Todo bien con los porteños, pero los bonaerenses podemos generar un gobernador. Generar nuestra autonomía. La Provincia recibía 650 millones de pesos como techo mientras que Santa Fe, $5 mil millones. Hay que debatir la administración de los recursos. Y el gobernador se tiene que poner al frente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario