Aftosa: culpan al gobierno por descuidar el status
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Durante más de 30 años la ganadería argentina sufrió los efectos de un flagelo como el de la fiebre aftosa, que limitó su crecimiento y la marginó de muchos mercados internacionales. El presidente Fernando de la Rúa, fue consciente o estuvo adecuadamente asesorado de la importancia que tiene que junto con el mando también se le entregaba una Argentina, con «comprobada inactividad viral en todo el territorio nacional durante los últimos años». Esto debió ser considerado sin lugar a dudas como una parte valiosa de la herencia. Tan cierto son estos hechos, que a poco de asumir le fue posible anunciar el nuevo status de «País libre de aftosa sin vacunación», al que fue ascendida nuestra ganadería. El actual gobierno nacional recibió un fruto, que más allá de considerarlo un éxito del gobierno anterior, debió ser considerado producto del perseverante y sólido trabajo, que durante más de treinta años, realizaron hombres y mujeres de nuestro campo, y no permitir que el desconocimiento o la inoperancia lo arrojen por la borda en sólo 6 meses. Hubiese sido más importante el cuidado de las fronteras, por donde finalmente se introdujo el virus que hacer marketing político, o invenciones publicitarias hablando de la calidad de nuestras carnes, algo que en el mundo es vastamente conocido.

