Por otra parte, en casi toda la región, la agricultura enfrentó una economía más abierta y globalizada, al tiempo que el precio de varias de sus principales exportaciones mostraba una tendencia persistente a la baja. Asimismo, la crisis financiera que estalló en 1997 no dejó de hacer mella en el afán de los países de la región de conquistar y mantener los mercados externos para sus productos agropecuarios. Con todo, agrega el informe CEPAL/IICA,