Los constantes aumentos de los precios de los alimentos impulsarían un crecimiento de la inversión en tierras agrícolas, especialmente en el este de Europa, Brasil y Africa, donde existen muchas hectáreas sin sembrar.
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«Estamos viendo una revolución en la alimentación alrededor del mundo», dijo ayer Henry Boucher, subdirector de inversiones del fondo Sarasin AgriSar, durante la conferencia mundial Agri Invest en Londres.
La creciente demanda de alimentos se da debido a la mejoría en la dieta de los habitantes en los países con economías denominadas emergentes, en especial China e India.
Para subrayar el impacto de este boom de la demanda, Murray Wise, del grupo canadiense Westchester Group, aseguró que se requeriría la cosecha completa de trigo de Australia para alimentar a los polluelos y así enfrentar la teórica demanda adicional anualizada de 1,7 huevo por persona que propone China.
Por su parte, administradores de fondos de cobertura, especialistas de valores privados e inversores, dijeron que un aumento de la demanda estimularía varias formas de inversión en la agricultura, como un incremento en la demanda de potasa y fertilizantes, y la compra de terrenos.
En este sentido, J. Coast Sullunger, administrador de fondos del GAIA Resources Fund, con sede en Suiza, estima que Rusia cuenta con casi unas 100 millones de hectáreas aptas para la agricultura en excedente, y dijo que cualquier inversión en tierras fértiles debería ser para el largo plazo.
Por su parte, Brasil tiene hasta 100 millones de hectáreas de terrenos agrícolas, agregó. Asimismo, Africa también cuenta con una enorme cantidad de tierra fértil disponible. «La inversión debe ser a largo plazo, porque el ciclo es a largo plazo», concluyó Sullunger.
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