10 de enero 2002 - 00:00

Brasil identificará a su ganado

Los consumidores de carne vacuna brasileña tanto en el país como en el exterior podrán acceder a un extenso «currículum» que les permitirá conocer su origen, desde el nacimiento del ternero hasta su muerte en el matadero.

La adopción del Sistema de Identificación de Origen Bovino fue anunciada por el ministro de Agricultura, Marcus Vinicius Pratini de Moraes, en una ceremonia en Brasilia.

«Este programa permitirá un control total de la carne. Vamos a apoyar la (actividad) pecuaria brasileña y a mostrarle a todo el mundo lo que Brasil hace para garantizar la calidad de su carne», aseguró el ministro al firmar el decreto que reglamenta la creación del sistema.

El decreto no especifica cómo serán marcadas las vacas, pero algunos productores han anunciado que utilizarán chips. Otros pretenden utilizar tatuajes, marcas de hierro y argollas. Las etiquetas que portarán los cortes de carne producidos en Brasil permitirán al consumidor «rastrear» el origen del producto y garantizar la calidad del alimento que está adquiriendo, según el ministro.

Para garantizar el origen de la carne, las etiquetas comunicarán datos de la vida del animal desde su nacimiento hasta su muerte, principalmente la procedencia, sus traslados, la alimentación y las medicinas que le fueron suministradas.

Tales etiquetas informarán, por ejemplo, sobre las vacunas que el ganado recibió; entre ellas, contra la fiebre aftosa, y si realmente el animal necesitó de tal inmunización o si procede de regiones libres de la enfermedad.

Pratini de Moraes destacó que la información de que el ganado brasileño se alimenta de productos naturales y no de alimentos artificiales tranquilizará a los consumidores en torno a la posibilidad de que la carne pueda transmitir enfermedades como la de la «vaca loca».

El sistema, según el ministro, será adoptado a partir de este mes, y en su implementación colaborarán los gremios agrícolas y todos los sectores que participen en la cadena productiva de la carne. Pese a que la adopción del certificado de origen fue una exigencia de la Unión Europea (UE) a los exportadores brasileños, el gobierno decidió implementarlo en todo el país y extenderlo a las carnes que sean embarcadas a otras regiones.

Según el decreto ministerial, los frigoríficos que exporten a Europa tendrán que adoptar el sistema antes del 31 de julio; los que vendan a otros países tendrán plazo hasta diciembre de 2003; y toda la industria, incluso para el consumo nacional, lo deberá implementar antes de 2007.

La Confederación Nacional de la Agricultura calcula que la adopción del sistema tendrá un costo de alrededor de 2,5 dólares por cada una de las cabezas de la hacienda calculado en 170 millones de animales.

La Unión Europea es el destino de 50 por ciento de las exportaciones brasileñas de carne vacuna, que el año pasado superaron los 1.000 millones de dó-lares. Las exportaciones en 2000 habían sido de 779 millones de dólares.

De acuerdo con el director de la Asociación Nacional de Industrias Exportadoras de Carnes, Enio Marques Pereira, Brasil, que hoy tiene 14 por ciento del mercado mundial de carne vacuna y es el tercer mayor exportador mundial después de Australia y Estados Unidos, cuenta con condiciones para asumir el liderazgo del mercado. «En unos diez años, el país puede tener 30 por ciento del mercado», aseguró.

La devaluación entre el peso y el dólar determinaría un aumento en la comercialización interno.

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