"Buenas medidas para carne, pero tarde"
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El frigorífico Marilú Damiano apuesta a la carne premium y las exportaciones en plena retracción del consumo
Los productores se quejan por las pérdidas económicas que trae aparejado mantener vacas conserva y novillos pesados en los campos.
A esto le tenemos que sumar lo que está sucediendo en el mercado interno: el precio del novillo en pie bajó alrededor de 35%; y el del consumidor, entre los meses de mayo y junio, 5%. ¿Dónde está 30% que sobra o que falta?
Lo triste es que todo este manejo inadecuado, ineficiente e ilógico potencia la incertidumbre productiva, cambiando todas las variables imaginables en una explotación.
Como ejemplo, muchos productores de novillos Holando para exportación, que sufrieron el cierre de los mercados, hoy dejaron de hacer el novillo pesado y hacen el novillo Holando de 300 kg, que se lo compran a $ 2,10 o 2,20 por kg, lo que refuerza la oferta en el mercado interno y retira del mercado a este novillo de la futura oferta de exportación. La pregunta es: ¿quién se va a hacer cargo cuando dentro de seis o siete meses no tengamos la suficiente cantidad de novillos de exportación? ¿Quién se va a hacer cargo de los 150 kg de carne por animal que dejamos de producir?
Otra, hoy los feedlots están de parabienes, la reposición es más barata que la venta del gordo (¡¡pobre criador!!, siempre estuvo 10% o 15% más cara). Con este precio del maíz, los números siguen cerrando y el negocio es tan rápido que la incertidumbre no es fundamental. Si gano, me quedo y, si no, me voy, recayendo de esta manera las pérdidas en el criador, que de 3,20 pesos el kilo que vendía el ternero pasó a venderlo a 2,40 pesos el kilo.
¿No estaremos en presencia de un Robin Hood versión moderna, con otro concepto de concentración de riquezas?
Como decía mi abuelo: «La culpa no es del chancho, sino del que le da de comer».
Me da la sensación de que nuestros tiempos no son los del gobierno, que no se pueden tomar sesenta días en un negocio que como mínimo es de dos años.
Algo anda mal; o no sabemos explicar lo que nos pasa, no nos entienden o no nos quieren entender, pero en definitiva esto no le hace nada bien al país, porque, si seguimos así, sin rentabilidad o con rentabilidad especulativa y sin certidumbre, nos quedaremos sin vacas dentro de unos años. Quizás en esto del tiempo, el gobierno especula que suceda después de 2007.
Por eso, cuando, dudando, me preguntan sobre estas medidas, respondo: «Son bárbaras, pero fuera de tiempo y con nada de tiempo». En lo que no dejan dudas es que, por una simple cuestión de tiempos, un ciclo productivo biológico se vengará por todo lo que no hicimos para mantenerlo.



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