9 de mayo 2006 - 00:00

Buscan reimpulsar la colza para expandir el mercado de aceites

La producción de aceite de colza continúa creciendo a nivel mundial y desplazó del tercer lugar, desde hace varios años, a la producción de aceite de girasol. La información estadística indica que la producción mundial de aceites vegetales alcanzó en el año 2004 la cifra de 92,3 millones de toneladas; el primer lugar lo ocupa el aceite de soja con 28 millones de toneladas, y el segundo lugar, el de palma, con 24 millones. Le siguen, en orden de importancia: el de colza con 14 millones; de girasol 8 millones; de maní 5 millones, y de algodón 4 millones. El resto lo constituyen los aceites de oliva con 3 millones, de coco 3 millones, de maíz 2 millones, de sésamo 0,8 de millón y de cártamo 0,5 de millón.

Por otra parte, actualmente la colza no transgénica es demandada por la Unión Europea para la producción de biodiésel, combustible que tendrá también gran demanda interna por la reciente aprobación, por parte del Parlamento argentino, de la ley que contempla que en un plazo de cuatro años, todo el combustible que se comercialice en el país debe contener 5% de biodiésel.

Ambas situaciones de mercado, tanto la del aceite comestible como la de la producción de biodiésel, dinamizarán, seguramente, el desarrollo de esta especie en nuestro país. Cabe recordar que la Argentina fue pionera en los estudios sobre el comportamiento del cultivo de colza a fines de la década del 70 y principios de la del 80, especialmente en la Estación Experimental Agropecuaria de Barrow, hoy perteneciente al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y situada en el sudeste de la provincia de Buenos Aires.

En esa época, el aceite proveniente del cultivo era altamente tóxico para el consumo humano, por contener altos niveles de ácido erúcico y glucosinolatos.A mediados de la décadadel 80 y en laboratorios canadienses, se consiguió llevar estos componentes tóxicos a prácticamente valores inexistentes, por lo cual el producto pasó a llamarse Colza 00 (cero de componentes tóxicos) y más tarde fue patentado como canola, que es una contracción de la palabra inglesa Canadian Oil Low Acid.

  • Expansión

  • A partir de ese enorme salto tecnológico y habiéndose comprobado que el aceite de colza contiene muy bajos niveles de ácidos grasos saturados (entre 5% y 7%), lo cual lo transforma en un excelente aceite que evita la generación de colesterol en el ser humano, este producto comenzó a expandirse en el nivel mundial.

    Recordemos que el resto de los aceites vegetales comestibles contiene entre 7% y 15% de ácidos grasos saturados, excepto el de palma, que supera 30%.

    La expansión del cultivo se produjo en primer lugar en Canadá y luego pasó a los países de la Unión Europea y Asia. Actualmente, los principales productores de grano de colza son la Unión Europea ( Alemania, Francia, Polonia) con 10,5 millones de toneladas, China 9,5 millones, Canadá 7,5 millones, India 6,2 millones y Australia 1,3 millón.

    En nuestro país se intentó introducir la colza o canola a mediados de la década del 90 pero, por razones comerciales y tecnológicas, no prosperó.

    Es importante resaltar que el cultivo necesita un alto nivel de conocimiento técnico, especialmente en lo referente a la cosecha y al manipuleo del grano en el acopio y transporte, por ser éste de tamaño muy pequeño y por carecer nuestro país de una infraestructura adecuada para ambos procesos.

    Todos esos inconvenientes hicieron que un producto que actualmente ocupa un lugar relevante entre los aceites comestibles de alta calidad a nivel mundial, con precios similares y en ciertos momentos superior al de la soja y que además hoy se constituye en un componente energético de relevancia, no pudiera desarrollarse en nuestro país, situación que seguramente se revertirá en el corto plazo, especialmente por ser un rubro que se cultiva en invierno y que podría constituirse en una alternativa viable a los cultivos tradicionales, como es el caso del trigo.

    El INTA, así como otras instituciones estatales y privadas, realiza actividades de investigación y transferencia de tecnología del cultivo de colza, como una forma de seguir contribuyendo a la diversificación del sector agropecuario.

    (*) Especialista EEA Pergamino del INTA.

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