"Los importadores europeos, de los cuales los alemanes son los más importantes, nos han dicho que nadie ocupó el mercado argentino, porque es inocupable por la especifidad y calidad de la carne, aunque también es cierto que en la situación de emergencia que se produjo algún producto llenó transitoriamente esos espacios", señaló Lavagna.
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"En otras palabras -precisó-, los importadores tienen una clarísima preferencia por la carne argentina y durante todos estos meses ellos fueron casi la parte invisible de las negociaciones técnicas entre la comunidad y el gobierno argentino, visto que siguieron las tratativas de cerca (tan de cerca como el sector privado exportador argentino) porque con esa carne atendían sectores muy específicos, de alta calidad, restaurantes, etc.".
Lavagna recordó que el costo del bloqueo europeo aplicado a partir de marzo del año pasado a la carne argentina fue de "no menos de 200 millones de dólares, pero si se incluyen los aspectos indirectos de la medida la pérdida llega a unos 500 millones por un período de nueve meses de embargo".
Tras el levantamiento de la medida por parte del Comité Veterinario europeo, éste es precisamente el orden de cifras que puede recuperarse ahora en un plazo aproximado de un año.
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