17 de marzo 2005 - 00:00

Conflicto con Monsanto: Argentina convoca a "reunión extraordinaria" del Mercosur

Argentina llamó a una "reunión extraordinaria" de ministros de Agricultura del Mercosur, Chile y Bolivia para tratar "las amenazas" que recibió de Monsanto por el "cobro compulsivo" de derechos de exportación de soja transgénica.

La medida forma parte de las acciones que llevará adelante el Gobierno argentino para responder a la "agresiva actitud" de la multinacional estadounidense, que afecta a los productores y la "libertad comercial" del país, informaron hoy fuentes oficiales.

El secretario argentino de Agricultura y Ganadería, Miguel Campos, habló anoche del asunto con sus pares del resto de los países del Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay) para organizar la cita ministerial.

En este sentido, añadieron que se convocó una reunión del Consejo Agropecuario del Sur, organismo que debate las políticas del Mercosur en ese sector, y en el que además participan representantes de Chile y Bolivia en su condición de socios comerciales del bloque.

Brasil, Argentina y Paraguay, por ese orden, son los mayores productores mundiales de soja, detrás de Estados Unidos.

Pero Argentina está situada en el segundo puesto entre los mayores productores mundiales de soja transgénica, también detrás de Estados Unidos, y el Gobierno de Buenos Aires considera que el conflicto con Monsanto amenaza a todos los países del Cono Sur.

Monsanto anunció el martes pasado que todos los embarques de soja transgénica argentina y sus derivados "serán sujetos a una acción de fuerza" en los países donde la multinacional tiene patentada esa tecnología, principalmente en Europa.

La multinacional no ha patentado en Argentina su tecnología Roundup Ready (RR, resistente al glifosato, un potente herbicida) y avisó a los exportadores de granos argentinos que buscará "la asistencia de las autoridades aduaneras en los países importadores" para cobrar sus derechos por patentes.

"Por cada caso de infracción de la patente, nosotros requeriremos a la Justicia el pago de 15 dólares por tonelada en concepto de daños y perjuicios", apuntó tras más de un año de infructuosas negociaciones con el Gobierno y los productores argentinos.

En un comunicado difundido anoche, la Secretaría de Agricultura argentina tachó de "manifiesta bravuconada" la actitud de Monsanto y aseguró que "no permanecerá impasible frente a estas amenazas y actuará en su debida forma en el momento apropiado".

Las autoridades agropecuarias consideraron que Monsanto "está agrediendo gratuitamente a los productores argentinos, quienes han sido sus principales aliados en el desarrollo de esa tecnología en el mercado", donde se cultiva soja transgénica desde 1996.

También reaccionaron con dureza las principales asociaciones de productores agropecuarios del país, como la Sociedad Rural, que advirtió que sus afiliados podrían dejar de comprar semillas transgénicas ante la "actitud avasalladora y monopólica" de Monsanto.

Los productores aseguran que pagan tres dólares en concepto de derechos por el uso de la tecnología por cada bolsa de semillas de soja que compran a los intermediarios, cuyo precio total es de unos 20 dólares.

Los exportadores argentinos advirtieron a su vez que las demoras de los buques de carga en los puertos de destino podrían tener un costo de entre 35.000 y 45.000 dólares por día por embarque.

En febrero pasado, Monsanto propuso recurrir a la Oficina Mundial de la Propiedad Intelectual para lograr un arbitrio sobre el pago de derechos, aunque esta posibilidad no prosperó.

Tampoco avanzó un proyecto gubernamental para que sólo paguen derechos extraordinarios aquellos agricultores que cultiven más de 65 hectáreas.

Argentina prevé para esta campaña cultivar 14,6 millones de hectáreas con soja transgénica, el 90 por ciento de tipo "RR", y lograr una cosecha de 37,7 millones de toneladas.

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