El retiro de la Argentina de la controversia con Chile por aplicar salvaguardias y aranceles ilegales en su importación de aceites, trigo y harina de trigo «la dejaría confinada a ser un convidado de piedra en los foros internacionales, restándole toda capacidad para sostener sus reclamos, independientemente de los derechos que puedan asistirle», aseguró el Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La entidad, dirigida por Ernesto Liboreiro, afirmó, junto a la Bolsa de Comercio de Rosario, que tal situación implicaría «la pérdida de todas las armas para la negociación comercial con el país trasandino y aun en otros sectores sobre los cuales Chile podría utilizar semejantes políticas restrictivas». A través de un comunicado, indicaron que, de ceder a la controversia con el vecino país, la Argentina «quedaría indefensa dentro de las tratativas comerciales desarrolladas frente a otros países que recurren a las mismas prácticas proteccionistas, como es el caso de la Unión Europea y la Comunidad Andina».
Asimismo «quedaría reducida a la nada la credibilidad del país en las distintas esferas de negociación comercial internacional. Este último sería el mayor costo de una actitud como la que ahora se avizora. No hay antecedentes de un Estado miembro de la OMC que, pudiendo valerse de un pronunciamiento arbitral favorable, haya cometido el desatino de renunciar a sus potenciales beneficios», señalaron.
Fallo
La OMC comunicaría a las autoridades argentinas un fallo a favor por la demanda que presentó contra Chile. El dictamen es contundente y se expide sobre la ilegalidad del sistema de bandas de precios en los términos del acuerdo sobre agricultura de la OMC, «lo cual brinda un antecedente invalorable para cuestionar temas afines que perjudican las exportaciones argentinas», consignó el comunicado de ambas entidades.
Sin embargo, las autoridades chilenas presionaron a los funcionarios argentinos para que cedan e impidan que el Grupo Especial de la OMC se pronuncie definitivamente.
Dejá tu comentario