La prolongada sequía que azota a la zona norte de la provincia de Santa Fe, ya provocó pérdidas en 50 por ciento de los cultivos y obligó a los intendentes de las ciudades de Reconquista y Avellaneda, en el departamento General Obligado, a declarar la emergencia agropecuaria.
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Los intendentes de Reconquista, Héctor Ocampo, y Avellaneda, Orfilio Marcón, debieron declarar la emergencia agropecuaria ante las pérdidas provocadas por la sequía, especialmente de soja, que es el cultivo que predomina en el norte de la provincia.
Ante esa situación, la Sociedad Rural de Reconquista, la Asociación para el Desarrollo Regional y la Unión Agrícola de Avellaneda convocaron a una reunión para hoy a las 18, para analizar el tema de la sequía y también el de la fiebre aftosa. La convocatoria fue extendida a legisladores y funcionarios nacionales, provinciales y municipales, además de todas las entidades relacionadas con el sector agropecuario.
La preocupación de las autoridades de Avellaneda y Reconquista radica en el hecho de que si la lluvia no se hace presente en los próximos días, la situación pasará de emergencia a la de desastre, ya que se podría perder la totalidad de la superficie cultivada. Los intendentes del norte provincial solicitaron al Ministerio de la Producción que se declare la emergencia a nivel provincial, mientras la Asociación para el Desarrollo Regional elevará a las autoridades ministeriales un relevamiento sobre los porcentajes de áreas sembradas afectadas por la sequía.