Dicen en el campo
• ... que, a pesar de tener en la actualidad la leche más barata del mundo, unos 7 centavos de dólar el litro, difícilmente la Argentina podrá aprovechar esta situación, aunque sea para la exportación, ya que se prevé que no habrá cantidad suficiente. De hecho, tras el pico de producción del '99, cuando se llegaron a superar los 10.300 millones de litros, se comenzó con una declinación que se fue acentuando y que llevaría a que este año se rondaran apenas los 8.500-8.800 millones, los que sólo alcanzan para cubrir el mercado interno (excepto que se importe). Los privados hablan de una caída mayor aún. La situación, crítica para los tamberos, no lo es menos para las usinas, muchas de las cuales (al menos la mayoría de las más grandes) están endeudadas en dólares en el exterior, o sea, que no resultan beneficiadas con la pesificación de las deudas. Tampoco gusta demasiado el tema de los eventuales precios mínimos, aunque esta fijación también «habilitaría» indirectamente a subir los precios de los productos en góndola, lo que podría beneficiar a las industrias, aunque se teme que el consumo interno no esté en condiciones de absorber más aumentos. Según los analistas, se vive una situación semejante a la del '86, pero con mayor deterioro y se prevé, nuevamente, la desaparición y achicamiento de gran cantidad de tambos. Por caso, un informe reciente de la regional Córdoba sobre el regis-tro de vacas en ordeño en esa provincia mediterránea ya muestra una baja desde el año pasado hasta la fecha de
55.000 contra 37.000 animales ahora.
• ... que, a pesar de la compleja situación general, habrían mejorado un tanto las condiciones para los productores tealeros de Misiones, a partir de que una de las empresas más importantes «saltó el cerco» y dolarizó el pago de los brotes. Esto determinó que los precios pasaran de 6 centavos de peso por kilo en secadero a lo mismo pero en dólares, es decir, unos 11-12 centavos de peso el kilo, según conversión Banco Nación, que es el dólar de exportación. La reacción fue inmediata, y la mayoría de las restantes industrias debió hacer lo mismo. Prácticamente 90% del té misionero tiene como destino la exportación, y esta mejora compensa, en parte, las pérdidas de producción provocadas por la sequía de diciembre y de enero. Para el gobernador Carlos Rovira esta distensión no alcanza, sin embargo, para equilibrar con la situación de otras actividades, entre ellas, la de madera, ya que se estima que 80% de los aserraderos de la provincia está parado, con las obvias consecuencias sociales y laborales que esto implica.
• ... que todavía hay sorpresa por la multifacética reunión que organizó días atrás el titular del SENASA, Bernardo Cané, para presentar la «reestructuración» del organismo, que se habría hecho sobre la base de la propuesta de una consultora australiana más el aporte local de algunos contratados históricos en el área (más conocidos como los «abonados»). Lo llamativo no pasó sólo por la presencia -a último momento-del final-mente, ahora asumido, secretario de Agricultura, Miguel Paulón, quien no parecía conocer demasiado el porqué del encuentro, sino también por la curiosidad sobre el monto de recursos y «de dónde» provendrán como para poder pagar una consultoría internacional y, especialmente, por lo parcial del proyecto, que parece encarar sólo la parte ganadera y, dentro de ésta, la de hacienda vacuna sin mención, prácticamente, de todo el resto de la sanidad animal y, mucho menos, de la vegetal. Aun entre los propios representantes de la cadena de la carne, se reconocía que, si bien es fundamental reformular todo el organismo, hoy las prioridades del sector, especialmente para los exportadores, pasan más el aseguramiento en la provisión de la vacuna antiaftósica, el acceso a precintos y caravanas de cola (cuyo déficit parece ser muy significativo en varias zonas) y, también, por aclarar que el promocionado auge de la exportación de carne enfrenta un «pequeño» escollo: no hay hacienda para abastecerlo. Según el especialista Ignacio Iriarte, con este tipo de cambio, todos quieren exportar, pero no hay novillos pesados suficientes para toda la industria y, si no se cumplen las exigencias europeas respecto de tamaño o calibre mínimo, y se faenan animales más livianos o chicos, se sufre un descuento en el precio FOB que arruina el negocio.


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