18 de abril 2005 - 00:00

Dicen en el campo...

Miguel Campos
Miguel Campos
• ...que, mientras el gobierno sigue intentando lograr que los precios, especialmente de los alimentos, no sigan complicando aún más la inflación, funcionarios de Agricultura salieron a «presionar» a empresas de sectores que firmaron los acuerdos hace un mes. Es que después de la reunión Kirchner-Campos, en la que el Presidente le reclamó resultados concretos al Secretario de Agricultura, éste habría «bajado» la orden a los pocos seguidores que le quedan dentro del área ya que, a pesar de los encuentros con algunos de sus subsecretarios, la «fumata» no parece haberse producido, al punto de que todos (Campos, Claudio Sabsay, Javier De Urquiza) trataron de evitar, durante la semana, encontrarse en público, o coincidir en cualquier tipo de acto (las diferencias, además, parecen haber alcanzado hasta el área de Prensa, a cuya jefatura, a cargo de Daniel Balmaceda, le estarían cuestionando cierta «distracción» operativa... ¿o será literaria?). Así, según trascendió, agentes de la ONCCA, que comanda el radical Marcelo Rossi (el único que últimamente aparece en forma regular al lado de Campos), habrían clausurado, entre otros, uno de los molinos más importantes del país, y también uno de los mayores frigoríficos de consumo. En ambos casos, además del malestar entre los hombres de negocios, sorprendió el hecho de que las actuaciones coincidieron con industrias, en general, muy ordenadas y prolijas, en tanto que otras, reconocidas transgresoras de normas de todo tipo, ni siquiera están siendo visitadas. De ahí que no pocos comentaran que la propia SAGPyA podría haber caído, tal vez sin querer, en algún tipo de interna empresaria o dirigencial.

...que la alarma y el malestar causado, además, por las amenazas presidenciales de un eventual aumento en las retenciones a la carne vacuna descolocaron a más de un dirigente, incluidos los más « oficialistas». Es que, aunque la medida beneficie a algunos (por ejemplo, para los frigoríficos consumeros es ventajoso que le resten capacidad de compra a la exportación; esto no significa que la eventual baja en los precios se vaya a trasladar a los consumidores locales), igual es «políticamente incorrecto» decir que se está a favor de las retenciones. Sin embargo, más descolocado aún queda el vapuleado IPCVA (Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina) ya que una política oficial de impuestos a la exportación, que busca « desalentar» las ventas al exterior, está en las antípodas del aparente objetivo del instituto que, en ese caso, tendría muy poco que hacer, al menos, hasta que dicha política se desactive. Por si acaso, ante tanta incertidumbre y falta de previsibilidad, no son pocos los que comenzaron a «levantar el pie del acelerador» frenando, o directamente anulando cualquier proyecto de inversión. «En el campo, el trabajo genuino se va a volver otra vez transitorio. La gente no quiere más problemas. No quiere repetir errores del pasado, o lo que ahora se está viendo en el rubro de maquinaria agrícola», señaló un reconocido analista, en alusión a la desaceleración registrada en el rubro metalúrgico...

• ...que algo similar podría ocurrir con el incipiente despegue ganadero, si las propias autoridades no se ocupan de tranquilizar un poco los ánimos..., y de hacer un curso acelerado sobre la operatoria de este mercado. Es que es tal el desconocimiento, que algunos funcionarios parecen creer que, por ejemplo, Liniers trabaja «a control remoto». Sólo así se entendería que en la urgente reunión con toda la cadena ganadera, celebrada el viernes a la mañana en el microcine de la SAGPyA, altos funcionarios de la cartera (por el rango, no por la estatura) trataran de convencer a consignatarios y dirigentes agropecuarios para que « incentiven» a los ganaderos a enviar más hacienda a ese mercado concentrador para que bajen los precios (¡!). Bastante similar a la insólita propuesta del vicepresidente del IPCVA, aunque al revés (Miguel Schiaretti pretendía que los consumidores no compraran por 10 días para lograr el abaratamiento de la carne). Aún los extranjeros relacionados con este sector reconocen en Liniers el mayor mercado mundial de físico y, por lo tanto, el más transparente en su categoría. Sólo un profundo desconocimiento, o el total descreimiento de lo que es un mercado y sus reglas, pueden haber disparado entonces semejante propuesta...

• ...que, además de todo esto, hay otros muchos motivos de inquietud en el sector, especialmente por los asuntos que repercuten en forma más directa sobre los costos de las empresas, y que luego generan «enojo» oficial si son trasladados a los precios de los consumidores. Un caso es el de las restricciones energéticas, en particular las de gas, y el nuevo sistema de compra/licitación electrónica que, se descarta, encarecería el fluido para las industrias ya que, entre otras cosas, se deberán incorporar brokers, además del hecho de que, con este sistema, no hay garantía de asegurarse en abastecimiento a futuro. Otro caso es el de la propuesta para hacer y arreglar 4.000 kilómetros de caminos provinciales y nacionales, que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, no estaría dispuesto a aceptar, a pesar de que el costo de las obras estaría a cargo de los productores ganaderos. El esquema parte de la generación de ON (obligaciones negociables) que comprarían las AFJP, las que estarían encargadas de pagar a las cementeras, en tanto que los productores se deberían abonar a las administradoras en equivalentes a kilos de carne...

Dejá tu comentario