... que, aunque siguen las reuniones con el gobierno por el tema de los precios de la carne vacuna, pocos (o ningún) avance estructural se produjo hasta ahora, básicamente porque no hay ningún programa estratégico al respecto. Hasta el momento, la falta de poder adquisitivo de la gente, especialmente durante la segunda quincena, lograron mantener los valores contenidos y, además, se espera que a partir de fines de este mes comience a aumentar la oferta como producto de la actividad de los feed lots, alentados por la baja cotización del maíz. De ahí, que la opinión más generalizada en el sector es que el gobierno volvió a equivocar la estrategia al optar por la persecución y la amenaza (de aumentar las retenciones/impuestos a la exportación) ya que, como se sabe, el mercado sólo logra su equilibrio de acuerdo con lo que se produce y la demanda que, dicho sea de paso, mantiene su poder de compra bastante recortado. «Miguel Campos se habría evitado muchos nervios y tensiones si conociera esta norma básica de la economía», señaló un dirigente nacional que no ocultó su malestar ante tanta reunión («pérdida de tiempo», según él) inconducente.
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... que esto, sumado a los nuevos cortocircuitos ahora por la demora en el cumplimiento de la Hilton, que todavía tiene en vilo más de 2.000 toneladas (además de los juicios, sumarios, etc. contra funcionarios, que están siguiendo su curso), mantiene el estado de tensión en Agricultura. Por eso, la denuncia de los forestadores, amenazando con iniciar (más) acciones legales contra la SAGPyA por las deudas que el organismo mantiene con planes ya aprobados y concretados, parece ser la gota que rebasa el vaso. En este caso, el enojo es contra la « virtual interventora» del área, Esther Malacari, que habría sido designada directamente por el ministro Roberto Lavagna y que, según los técnicos forestales, « tiene un desconocimiento absoluto sobre la actividad», y no posee «ni capacidad de gestión, ni conocimiento sobre leyes» (es abogada), según el comunicado que hicieron público la semana pasada. Además de pedir «su alejamiento», denuncian que de mantenerse la actual situación de la Dirección Forestal, «este año no se ejecutarán los 60 millones de pesos disponibles para la actividad», y que se adeudan a los forestadores. Mal humor similar tienen otros productores por el resultado de las quejas sobre el precio de algunos fertilizantes, ya que la oficina de Defensa de la Competencia «no» consideró que hubiera abuso de posición dominante (a pesar de la diferencia de precios con que se vende en el mercado interno y el mucho menor valor al que se exporta). Encima, ahora los funcionarios dicen que «harán el seguimiento» para ver si las fluctuaciones internas del producto se condicen con las oscilaciones internacionales de algunos de los insumos, todo lo cual es considerado una «cargada» por los empresarios rurales. De hecho, este tema y los altos aranceles que se le aplican a la importación de fósforo (que junto con el nitrógeno son los más requeridos), determinaron un fuerte comunicado de la cordobesa Cartez, cuyo titular, Néstor Roulet, señaló que las autoridades parecen desconocer que «los fertilizantes son insumos, y no simples cosméticos». Más directo aún, un fuerte productor agrícola señaló que «todo el mundo se está comiendo la herencia», en alusión a la cantidad de nutrientes que se están sacando del suelo en cada campaña agrícola y no se reponen.
...que, lejos de todas estas disquisiciones, muy de largo plazo para cualquier funcionario político, en los alrededores de Economía vienen monitoreando el «humor» del campo que, se descarta, tendrá seguramente un retroceso significativo en los próximos días, cuando se comiencen a conocer los montos de Ganancias y Patrimonio correspondientes al ejercicio 2004, que deberán «oblar» las empresas que cierran en diciembre. Tal vez por eso, los equipos técnicos de Lavagna (no los de Agricultura), hace varias semanas que ya tienen terminado el estudio de impacto de transformar los impuestos a la exportación en verdaderas retenciones, es decir, tomarlas como «pago a cuenta» de algunos impuestos, básicamente Ganancias. Es más, algunos trascendidos ya hablaban de que se aplicarían en forma parcial, o gradual, es decir, que al principio, sólo una parte de estos gravámenes se podrían asignar como pago a cuenta de Ganancias. A pesar de los beneficios sectoriales y oficiales, ya que el sistema permitiría mejorar la lucha contra la evasión que, según el propio Lavagna, es uno de los déficit que tiene la gestión, no se sabe por qué el hombre fuerte de Economía sigue dilatando el anuncio o, tal vez, está esperando que la «presión» del sector aumente un poco más y así usar el anuncio como elemento de descompresión...
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