8 de mayo 2006 - 00:00

Dicen en el campo...

Jorge Remes Lenicov
Jorge Remes Lenicov
  • ... que, si bien el malestar en el interior es inocultable, y la manifestación más clara son las multitudinarias asambleas que se siguen produciendo, ya hay 4 más programadas en distintas provincias, el sentimiento generalizado entre los productores no es tanto el malhumor como el desconcierto, la incertidumbre y el temor ante un futuro cada vez menos claro, todo lo cual está desembocando en una desaceleración o desmantelamiento de inversiones ya proyectadas, y en la tendencia a bajar los costos productivos, especialmente con los aumentos en dólares que están registrando varios insumos, las subas en fletes, energía y mano de obra. Con precios de venta congelados y costos crecientes, pocos son los que se juegan por gastar o invertir más. Esto mismo, dicen, es lo que justifica la escasa adhesión que tuvieron hasta ahora los controvertidos créditos a tasa subsidiada para la lechería, con los fondos provenientes de las retenciones aportadas por los propios productores, y lo que haría abortar el mismo esquema que se está propugnando para la carne con el promocionado, desde hace 3 años, y nunca concretado Plan Ganadero. «¿Quién se va a endeudar, por más que las tasas sean menores a la del mercado, cuando le prestan su propia plata, y le ponen precios máximos a la hacienda?», preguntaba días atrás un dirigente, en alusión al planteo oficial, ahora en manos de la ministra Felisa Miceli, quien tampoco ya cuenta con un gran ascendente en el interior, menos aún desde el advenimiento del «negociador» Guillermo Moreno.

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  • ... que, el manoseo de los índices y la intervención oficial en materia de carne, lácteos, frutas como manzana y pera, también se estaría intentando un esquema similar de «precios de referencia» para algunas verduras, junto con la «desaceleración» aparente, pero previsible en el actual esquema de gobierno, de las ventas de trigo al exterior, pusieron en alerta, no sólo a los productores sino también a la mayoría de los eslabones de las distintas cadenas y del comercio. El asunto, además de preocupante por el impacto negativo en los esquemas productivos que ya se comienza a sentir en varios rubros, incentiva, además, a irregularidades de distinto tipo, desde las fiscales hasta las de manufactura como, según dicen, la creciente utilización de la prohibida harina de carne en balanceados, apuntando siempre a, por lo menos, abaratar algún costo. También hay picardías y no poca creatividad como el aumento en la cantidad de exportadores de balanceados, ya que este producto paga retenciones mucho menores que los granos que siguen en 20%-23%, aunque los impuestos a la exportación, según Eduardo Duhalde y su ministro Jorge Remes Lenicov, en 2002, eran sólo «transitorios». Pero si suspenden, de hecho, las exportaciones de arroz, trigo, harina, carne (incluyendo la pérdida parcial de la otrora codiciada Cuota Hilton), peras, manzanas, y otros productos que seguramente se seguirán sumando, ¿qué va a pasar con el ingreso de divisas y cómo pensará compensarlo el gobierno? Sin hablar de la caída de recaudación fiscal por menores retenciones. Y eso sí que causa pánico entre los empresarios, y hasta entre los intendentes. De ahí que no sorprendiera demasiado la adhesión de cinco municipios a la reciente asamblea de 9 de Julio.

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  • ... que, el ambiente alrededor, y dentro, de Agricultura, está cada vez más enrarecido, por un lado, porque los problemas de vieja data siguen sin solucionarse, lechería, Plan Ganadero, regalías, forestación, etc., y porque se van sumando nuevos como el de semillas donde, la autorización dada a una empresa, para un evento que no habría cumplido las normas fijadas por el propio gobierno, levanta polvareda y no pocas sospechas. El asunto, que involucra nuevamente al vapuleado secretario de Estado, Miguel Santiago Campos, y a varios de sus colaboradores más inmediatos, alcanza hasta un asesor jurídico reciente de la SAGPyA, muy conocido en el mundillo de los laboratorios medicinales y que, casualmente, sería también abogado de la empresa beneficiada... Hasta ahora, los funcionarios no explicaron si se trata sólo de «coincidencias». La broma en boga alrededor del poco claro asunto es que, dicen, varias empresas semilleras están cambiando sus organigramas al incorporar un nuevo cargo en sus estructuras: «inspector de banquinas», ya que es allí donde supuestamente se «encontró» la nueva semilla ya aprobada. Tampoco aparecieron las explicaciones sobre el último brote de aftosa en el país ya que, si según la Justicia federal no hay pruebas para el contrabando, ese es el argumento que utilizó para archivar la causa, entonces ¿cómo se produjo el brote del 7 de febrero en Corrientes? ¿quién tiene que explicar? «¿Yo señor?, ¡no señor!, ¿pues entonces quién lo tiene?, ¿el Gran Bonete?»... Otro sector que periódicamente se ve alterado, interna e internacionalmente, es el del controvertido Fondo Especial del Tabaco. Es que no sólo la OMC ( Organización Mundial del Comercio) tiene hace años en la mira al cuestionado subsidio sino que, además, el manejo que hacen varias de las siete provincias beneficiadas resulta muy poco claro. Uno de estos casos sería el de Corrientes, la provincia donde se produce la mayor cantidad de tabaco de las viejas variedades, que estarían recibiendo el subsidio, y menos explicación hay sobre la asignación de los fondos. Se dice, incluso, que no se cumpliría el destino de los montos no retornables y menos aún las obras, caminos vecinales, electrificación, hidráulica, que están previstas en este programa. Tal vez el nuevo gobernador, Arturo Colombi, que enfrenta varios problemas en estas materias (como la suspendida electrificación sobre la Ruta Nacional 12, al sur de la provincia), pueda mirar un poquito qué pasa...
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