...que el trigo y ahora también el maíz amenazan con seguir el mismo camino del gasoil aunque, a diferencia del combustible, en los granos no hay mercados de abastecimiento alternativos, ni aun pagando. El escenario constituye la peor pesadilla del negociadorsecretario Guillermo Moreno, encargado por el propio presidente Néstor Kirchner de mantener «a raya» los precios internos. Sin embargo, lo que en cualquier otro contexto hubiera constituido un hecho más que positivo para el país y su producción, es todo lo contrario para un gobierno cuyo objetivo primario es sólo el de no superar 2 puntos de inflación en los próximos 2 meses, y el déficit de granos, acá (en la última campaña se cosecharon 14 millones de toneladas menos de maíz y de trigo) y en el mundo, amenaza con complicar esa meta. Como siempre, cuando se quiere poner un corset a una situación tan tensa, ocurre lo de la sábana corta, que tapa de un lado, pero destapa del otro y, además de al gobierno, los distintos sectores: industriales, exportadores, molinos, etc. comenzaron a echarse las culpas entre sí. Sobre el fin de semana la situación era tan confusa que todos se miraban de reojo, y la decisión oficial, al mejor estilo estadounidense, de «no comments» -sin comentarios- (ya que le atribuyen al periodismo el creciente malestar, como si el cartero tuviera la culpa del contenido de la carta), no hizo más que aumentar las especulaciones.
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...que el malestar no está solamente en el sector privado, también en algunas áreas públicas se suceden los cortocircuitos. Uno de los casos más «callados» (al estilo Economía) fue el del SENASA, donde su titular, Jorge Amaya, parece que sufrió el embate de uno de los gremios fuertes. Se habló incluso de que entraron hasta su despacho y que allí no le fue demasiado bien al ex INTA. Las diferencias habrían surgido cuando el negociador del organismo, Carlos Milisevic, habría acordado la estructura con uno de los gremios -ATE-, mientras que la Dirección de Fiscalización se le daría a Carlos Amery, quien ya había cumplido esa función en tiempos de Cané. El otro gremio fuerte -UPCN- se habría sentido marginado, y directamente parece que optó por increpar al jefe de Milisevic. Luego se hizo el «silencio», con lo que se supone que hubo « explicaciones satisfactorias». De todos modos, en ese ámbito las preguntas sin respuesta se siguen acumulando; ¿por qué no hubo concursos?, ¿qué pasó con los anteriores?, ¿qué pasó con las causas del Chaco y Formosa respecto de la aftosa de febrero pasado? Sólo el caso de Corrientes fue «resuelto» por la Justicia Federal en 23 días, antes de fines de abril pasado, cuando el juez consideró que no había elementos para suponer contrabando de hacienda, ya que «camiones con chapa colorada (de Paraguay), no es contrabando». Y, entre otros varios, ¿qué pasó y dónde están los sumarios internos por el rebrote aftósico de hace 10 meses?
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...que el estilo «secreto» parece haberlo inaugurado la ministra Felisa Miceli en su viaje de la semana pasada a Terminal 6 en Rosario, donde se negó el acceso al periodismo, pero el hecho se volvió a repetir sobre el fin de semana pasado, cuando los mercados internacionales ya ardían, ante sendas reuniones mantenidas en Economía con exportadores y molineros, entre otros. Allí, se hizo comprometer a los asistentes a que no revelarían ninguno de los aspectos de lo conversado, pero sin duda lo más relevante es lo del trigo pues, aun si las cifras oficiales de la próxima cosecha fueran ciertas, y finalmente se concretaran (faltan aún 2 meses para la cosecha), se podrían rondar los 13,5-14 millones de toneladas. Ya hay cerca de 8 millones anotados (para exportar), y localmente se requieren alrededor de 6 millones para el abastecimiento doméstico básico. O sea, más que ajustado. Pero surgen otras muchas preguntas. Por ejemplo, la exportación tendría que comprar todavía más de 4 millones, pero el precio internacional está alrededor de 50 dólares por tonelada por encima del valor que pretenden darle internamente, ¿alguien les va a vender?, y si lo hicieran, ¿dónde quedarían los 200 millones de diferencia? Otra: ¿la molinería compra sólo para el mercado interno, o con el déficit mundial, y los precios internacionales va a incrementar sus exportaciones también? El caso es que la Argentina es uno de los pocos países que tendrá algo de trigo en un mundo que, al menos hasta el segundo cuatrimestre del año que viene, no lo va a tener. ¿Cómo se podrá impedir que no salga? De ahí que los empresarios están prometiendo todo, empezando por la autorregulación, el acuerdo de precios, el cumplimiento a rajatabla de lo que Moreno les impone, etc., etc., a cambio de que no les cierren los registros de exportación. O, peor aún, que les hagan «deshacer» operaciones. Es que el otro camino sería el cierre directo de las ventas al exterior, aunque el gobierno no querría repetir la experiencia -y el costo- de marzo pasado con la carne. El gran interrogante es: ¿van a vender los productores a precios tan por debajo de los del mercado internacional?, los que lo hicieron ¿van a entregar? Y, en los restantes eslabones de la cadena, ¿ninguno se sentirá tentado de «saltar el cerco»?
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...que, aunque las lluvias están calmando un tanto los ánimos, los productores siguen caldeados por todas estas situaciones. Es que, en general, los costos productivos siguen subiendo, en algunos rubros fuertemente, como los gastos de estructuraque subieron más de 12% en un año, o las raciones +10%, además de las revaluaciones de impuestos o, como en el caso del Canal Mitre donde la navegación, desde la salida de la convertibilidad hasta ahora, aumentó más de 350%... ¡¡en dólares!! Ante eso, los tamberos siguen varados con precios para la materia prima que mayoritariamente no supera los 50 centavos (de peso) por litro, de la carne vacuna no se hace falta hablar, así como de manzanas o naranjas que, prácticamente, se cobran en las quintas a valores similares a los del año pasado. Ahora, mientras el trigo sube en el mundo, en el mercado local baja, y amenazan con que ocurra lo mismo con el maíz.
Realmente, no hay demasiado para estar eufóricos, dicen, siempre en voz baja, los dirigentes del sector que tratan, por todos los medios, de no « irritar» al gobierno con medidas de fuerza, aunque cada vez les resulta más difícil contener las demandas. Y, justamente, por hacerse eco de esos reclamos, el titular de Agricultura de Córdoba, Carlos Briganti, fue alejado de su cargo por el gobernador De la Sota, ya que había declarado la emergencia agropecuaria -que posterga el pago de varios gravámenes- en una provincia que, literalmente, se está prendiendo fuego. ¿Cómo se le habrá ocurrido? Sin duda, la posición de Briganti era bastante incómoda ya que viene de las filas del ruralismo y llegó a ser titular de CARTEZ, una de las confederadas de CRA más crítica y dura, hasta el día de hoy. También recrudecieron los rumores sobre el alejamiento del hombre de Agricultura bonaerense, Raúl Rivara, quien sería sucedido por el actual subsecretario Pablo Urdapilleta, aunque en este caso se trataría de un enroque ya que Rivara iría a otro cargo.
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