... que «la ministra (Miceli) no conoce el tema, los asesores no saben del negocio, Agricultura no existe, y al secretario de Comercio (Moreno) lo único que le interesa es la inflación», se quejaba días atrás un industrial del sector frigorífico, alarmado por el futuro de la actividad. «El año que viene se va a ir pasando, aunque sea a los tumbos, pero es muy preocupante la oferta de 2008, y para eso las señales hay que darlas ya», decía un conocedor cercano, todos muy preocupados por el rumbo de deriva que tiene hoy la ganadería, totalmente distinto al que se vive en Uruguay donde el entusiasmo es notable, entre otras cosas, porque toda la cadena tiene un horizonte de certeza que no existe en la Argentina. Además, los productores reciben más de un dólar por kilo vivo, sin hablar de que el país vecino tiene abiertos prácticamente todos los mercados importantes del mundo, mientras que aquí todavía se está esperando que el gobierno agilice la negociación con Estados Unidos, que hace meses debería estar reabierto... De todos modos, el comentario, descarnado, no hizo más que ratificar una sensación evidente, entre otras cosas, sobre la falta de rol que le cabe hoy a la Secretaría de Agricultura, y especialmente a su titular, Miguel Santiago Campos, lo que volvió a alentar los rumores periódicos, sobre su alejamiento (de hecho, prácticamente no se lo escuchó siquiera defender la posición oficial frente a la protesta del campo, como si hicieron otros ministros y hasta su subordinado, Javier de Urquiza). En tal sentido, uno de los nombres que volvió al tapete para sustituir al desdibujado funcionario fue el de un ex de la SAGPyA, proveniente del cooperativismo, de una provincia fuertemente agroindustrial en la que fuera, además, ministro de la Producción. Es que el aparente ingreso de Miguel Paulón al grupo de asesores de Felisa Josefina Miceli y su presentación al grupo de trabajo trascendieron rápidamente fuera del ministerio, y de ahí a las versiones de reemplazo hubo un solo paso.»
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... que ninguno de los rumores habla, sin embargo, del eventual ascenso de alguno de los subsecretarios actuales, ni siquiera de De Urquiza, a pesar de los esfuerzos demostrados por el otrora ruralista en intentar defender lo indefendible. Tampoco del titular de Pesca, otro patagónico, de bajo perfil, que ya habría rechazo el «convite» para hacerse cargo de la SAGPyA en situaciones anteriores, y que hasta ahora aparece muy cómodo con sus nuevas instalaciones, bien independientes del resto de la cartera. Y ni hablar del subsecretario de Alimentos, Fernando Nebbia, «heredado» de la época de (Roberto) Lavagna, cuyo historial en las huestes de la Cancillería es innegable, especialmente en lo que hace a «desaparecer», aunque esté, y en la menor capacidad para ejecutar, en beneficio de «dialogar» o negociar. En este caso, sin embargo, parece que esas habilidades que deben caracterizar a la gente del Palacio San Martín tampoco valen de mucho, ya que Nebbia no estaría cosechando demasiados éxitos a la hora de negociar los precios de varios productos de la canasta, un trabajo (que parece que lo pone bastante nervioso) que le habría delegado el secretario Guillermo Moreno, tampoco demasiado «amigo» de la gente de Agricultura...»
... que el malestar en el sector no se diluye a pesar del éxito de la protesta, para muchos, indiscutible. Entre éstos, dicen, el principal indicador es la sobreactuada reacción del propio gobierno, que no tiene relación con la postura que adopta en otros casos similares. De todos modos, las soluciones no sólo no aparecen, si no que se agravan las situaciones que les dieron origen. Y esto es válido, no sólo para la carne vacuna si no también para el trigo, varias frutas y no pocas verduras y hortalizas, para las que también aparecieron las ya famosas «listitas» (de precios máximos) que se le atribuyen al secretario Moreno. El caso es que, más allá de los deseos oficiales, la oferta no aparece, ni va a aparecer hasta que llegue su momento, como en manzanos cuya cosecha es recién en marzo. «Dios perdona siempre, el hombre a veces, la naturaleza nunca», reza un refrán de particular vigencia en las últimas semanas y que alude, justamente a los « tiempos» de cada actividad. «Tampoco la vaca va a parir dos veces por año, ni se puede duplicar la producción de una temporada para la otra», señalaba un productor de la Cuenca del Salado, durante la asamblea que se realizó en Lobos.
Naturalmente, el desconcierto oficial ante los resultados de sus propias acciones, y las marchas y contramarchas en materia de medidas, no contribuyen para nada a brindar un horizonte de cierta certeza, aunque sea sobre el rumbo a adoptar, y es caldo de cultivo propicio para los rumores de diversa índole. Uno de ellos, sin embargo, el del aumento en las retenciones de los productos más comprometidos, cobró particular virulencia sobre el fin de semana, si bien varios funcionarios dijeron desconocer la especie. El comentario, que sólo contribuyó a disminuir la ya exigua cantidad de negocios con granos que se están haciendo estos días, hablaba de un aumento de alrededor de 9% en las retenciones para la soja, y hasta de ¡17%! para el maíz, tema que quita el sueño, especialmente a los productores de pollos, entre otros. Pero, aunque en la órbita oficial siguieron negándolo, un habitué de los pasillos del Ministerio de Economía, aseguró que le habían « garantizado» que la medida se adoptaría ¡»recién» el 2 o el 3 de enero...! ¡Como para empezar bien el año!
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