16 de noviembre 2000 - 00:00

Duras críticas contra diputados



Los representantes provinciales de pequeños productores reunidos en el Programa Social Agropecuario (PSA) criticaron duramente a diputados nacionales por «no haber contemplado en el dicta-men de la Comisión de Presupuesto un aumento de recur-sos destinados a mantener la estructura operativa y técnica del mismo, tal como se habían comprometido en distintas reuniones», aseguraron voceros. El PSA requiere de 10 millones como mínimo para llegar con su ayuda a los pequeños productores, teniendo hoy una asignación de $1.7 millón. A su vez, el Banco Mundial destinó 5 millones para subsidios que fueron ingresados al programa como préstamo externo, pero que no pueden ser aplicados a los gastos de estructura, englobando ahora el gobierno y diputados un presupuesto $ 6.7 millones cuando es erróneo. «De qué nos sirve el subsidio del Banco Mundial cuando no tenemos el apoyo técnico ni la orientación de cómo invertir en nuestras producciones. Para nosotros es como quemar la plata. Sin los fondos requeridos para la estructura, que pueden salir sólo del gobierno, estamos atados de pies y manos», aseguraron los voceros de los productores Ramón Ríos (NEA), Manuel Pizarro (NOA) y Francisco González (Centro y Cuyo) en un comunicado de prensa.

Los campesinos responsabilizaron directamente por los compromisos asumidos a los diputados José Vitar (FrePaSo) y Ricardo Vázquez (UCR) de Presupuesto, como al presidente de la Comisión Agricultura, Héctor Romero (UCR). «Ellos sabían perfectamente cuál era la situación y no hicieron nada. Ponen como excusa esta crisis que vivimos, pero los plazos se van acortando y nosotros nos quedamos sin futuro. Es triste pensar que la única manera de lograr algo en la actual coyuntura es salir a cortar rutas y hacer piquetes», agregaron. El PSA, depende de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (SAGyPA), generó desde 1993 5.200 emprendimientos, llegando a 40.000 familias en 21 provincias. En el país, de las 400 mil familias que viven de la producción agropecuaria, 260 mil son minifundistas, alcanzando el programa a 15% de ellas.