4 de julio 2002 - 00:00

EE.UU., una chance para el agro

Concluyó la VII Reunión ordinaria del Consejo Federal Agropecuario (CFA). Sirve para mostrar un pantallazo de la situación del campo argentino. No era convocada desde poco más de un año atrás. Aunque no decide, el encuentro puede marcar ciertos lineamientos para las políticas del campo, que ciertamente estuvieron tambaleantes durante el último año. Sobre el cierre de la reunión, realizada en Córdoba, el secretario de Agricultura, Rafael Delpech, pasó revista a algunos temas del sector agropecuario y volvió a prometer, como los hizo reiteradamente en las últimas semanas, una solución para el pago de los insumos: "Tal vez hoy vaya a estar firmada una nueva resolución que va a tener un nivel de laudo, como para que se cierren las cuentas pasadas, y se pase a la negociación de la actual campaña". El CFA sacó una docena de resoluciones -que en la práctica tienen sólo el poder para fijar posición de los funcionarios y dirigentes de las provincias y la Nación- sobre la representación provincial en el Instituto de Promoción de Carnes, la creación de comisiones para tratar temas impositivos y previsionales en las zonas de producción así como la recomendación para que pronto se sancione una ley que devuelva la autarquía al INTA al tiempo que solicitó que el Ministerio de Economía destrabe las liquidaciones del subsidio al tabaco. Previo a estas definiciones, el agregado agrícola en EE.UU., José Molina, y su colega en Brasil, Miguel Campos, se mostraron optimistas frente a las perspectivas del país en medio de la incertidumbre.

(Especial de «La Mañana de Córdoba») - El agregado agrícola argentino en los Estados Unidos con asiento en Washington, José Molina, aseguró que el país del Norte brinda «muchas oportunidades para la Argentina» no sólo en exportaciones tradicionales sino en el denominado mercado de «nichos». Lo hizo en el marco de su participación en Córdoba de la reunión del Consejo Federal Agropecuario en un encuentro con representantes del sector privado. Molina manifestó también su preocupación por una eventual reducción de la cuota de maní que Estados Unidos compra en la Argentina y que en el caso particular de Córdoba representaría un grave perjuicio ya que coloca 40 millones de dólares anuales en ese mercado.

El funcionario se refirió no sólo a la posibilidad de colocación de productos tradicionales como maíz, soja, trigo o carnes frescas y cocidas, sino a otro tipo de producto manufacturado como golosinas, aceite de oliva orgánico y -en general- elaborados orgánicos, sin descartar frutas, hortalizas, peras, ajo, cebolla y miel.

El problema para acceder al mercado estadounidense, aparte de las condiciones de higiene, estado fitosanitario, envase y etiquetado que exigen todos los países desarrollados, lo constituyen las barreras paraarancelarias que son tema de negociaciones en los organismos internacionales correspondientes.

• Competitividad

«EE.UU. es un mercado insaciable que sigue en crecimiento, las importaciones en los últimos diez años crecieron 60%, con un gran déficit de balanza comercial general de casi 500.000 millones de dólares a pesar de ser superhabitario en el rubro agrícola donde tiene exportaciones importantes», dijo Molina. Pese a que 75% de estas importaciones son productos competitivos, es decir que produce EE.UU., «importa carnes frescas, cocidas, jugos, tabaco, azúcar, té y maní».

El ejemplo refleja que las exportaciones argentinas a los EE.UU. son fuertes a nivel de la región pampeana, pero que también tienen peso los productos de las economías regionales.

Existen condicionantes en un mercado como el estadounidense que, obviamente, se considera maduro y con un alto poder adquisitivo, pero que gasta el menor porcentaje de los ingresos en alimentos, lo que lo vuelve un consumidor exigente.

Respecto a la exportación de maní a los EE.UU.,
Molina reconoció que preocupa la sanción de la nueva ley agrícola que puede llegar a reducir la cuota que la Argentina tiene (Córdoba es el principal exportador con casi 40 millones de dólares anuales) y las negociaciones están dirigidas a atenuar este efecto.

En realidad, la
Argentina impulsa la posibilidad de que EE.UU. deje de lado los subsidios en los próximos 3 años, en tanto que Norteamérica fijó cinco de plazo. Esta es la negociación de fondo en los foros internacionales.

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