Vista de la planta recientemente inaugurada de Petrobras en Campana. La estadounidense Cargill también anuncia mañana otra en Rosario. Lo hará en conferencia de prensa.
La compañía estadounidense Cargill y la petrolera brasileña Petrobras SA anunció inversiones en la industria de fertilizantes en la Argentina, alentadas por el boom agrícola que elevó el uso de abonos, que se espera se duplique en los próximos seis años.
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Petrobras inauguró el pasado lunes una planta para la producción de fertilizantes líquidos azufrados en Campana, la que demandó una inversión de 15 millones de dólares y generará una producción anual de 140.000 toneladas.
La empresa informó que la inversión es parte del total de 80 millones de dólares que planea destinar al agro, tanto en la industria de fertilizantes como en almacenamiento y transporte. Además, la productora de agroquímicos The Mosaic Company -producto de la fusión entre las estadounidenses Cargill Inc. e IMC Global- anunciará esta semana una inversión de 25 millones de dólares en una planta en el puerto de General San Martín, Rosario. Sin embargo, la filial de Cargill en la Argentina no quiso confirmar esa cifra de inversión.
El uso de fertilizantes se multiplicó en la Argentina al ritmo del incremento en la producción agropecuaria, especialmente de la mano de la siembra de soja -en su mayoría transgénica-, que creció cerca de 250 por ciento en los últimos 10 años. En 1980 se utilizaban cerca de 240.000 toneladas de fertilizantes por año, frente a las casi 2,5 millones de toneladas registradas en 2004.
• Relación directa
Con una producción de 100 millones de toneladas de granos prevista para 2011, el uso de fertilizantes deberá duplicarse, según un informe de la Fundación Producir Conservando. «Las inversiones están en relación directa a lo que es el potencial consumo. Estas empresas lo que están viendo es que el consumo va a ser el doble del actual», dijo Gustavo Oliverio, analista de la fundación.
«El consumo de fertilizantes debería ser de 5,0 millones de toneladas» anuales, agregó Oliverio, explicando que el uso de abonos deberá incrementarse en los próximos años para poder sostener los niveles de productividad.
La Argentina -una de las potencias agrícolas mundiales- espera recolectar una cosecha de granos récord de 80 millones de toneladas durante esta campaña.
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