Mauricio Macri, Miguel Saredi y Ricardo López Murphy, en las jornadas organizadas por el grupo Pampa Sur.
Una oportunidad histórica, clave, determinante, desperdició el país para insertar definitiva y cabalmente al agro en la agenda política nacional.
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Se desarrolló durante viernes y sábado una jornada que había despertado mucha expectativa, a cuesta de buen marketing y de interés del empresariado rural por encontrar un lugar de debate y representatividad. Bajo el título de «El agro en la definición de un proyecto nacional» y con la organización del grupo Pampa Sur (una agrupación política multipartidaria y variopinta que encontró en el campo un nichode acción), se había convocado a gobernadores, políticos y funcionarios de variado rango para comenzar a discutir el rol del sector rural en la sociedad con miras a generar un proyecto de país que termine con las antinomias. Pero algo falló.
Desde el estrado, el coordinador del grupo Pampa Sur, Miguel Saredi, quien trabaja junto con la diputada santafesina María del Carmen Alarcón (presidenta de la Comisión de Agricultura de Diputados),ya había advertido de un supuesto boicot oficial contra el encuentro. Esto generó, además de la nutrida ausencia de muchos invitados esperados, un clima de oposición a las políticas emanadas desde el Ministerio de Economía. Sólo estuvo presente el gobernador de Chaco, Roy Nikisch, pero faltaron los de Salta, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, entre otros, y no llegaron los anunciados Daniel Scioli, Carlos Chacho Alvarez y Eduardo Duhalde.
Asistieron, sin embargo, la representante de la CGT, Susana Rueda; la ex ministra de Trabajo y diputada Graciela Caamaño, y los políticos Ricardo López Murphy y Mauricio Macri, entre varios diputados y senadores nacionales, empresarios e intendentes de municipios bonaerenses.
• Retenciones
El discurso escuchado durante dos largos días mostró un denominador común sin distinciones de color partidario: se habló reiteradamente de la eliminación de las retenciones, de la incomprensión de las políticas frente a los problemas del agro y de la necesidad de pensar un esquema de país basado en lo productivo. Conceptos irrefutables que son escuchados en todas las tribunas públicas, pero, según dicen los empresarios rurales, no encuentran eco en las políticas de Estado.
Al cierre, Alarcón insistió en que este encuentro fue un punto de inicio a una acción que comenzará a desarrollar el grupo Pampa Sur con el fin de presentarle al presidente Kirchner un trabajo sobre reforma impositiva.
Al mismo tiempo, elogió a quien llamó «compañero de militancia», el ex ministro de Economía Jorge Remes Lenicov, quien estaba a cargo del organismo cuando se salió de la convertibilidad y se devaluó el peso con relación con el dólar ( medida que benefició al campo y a grandes deudores).
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