La misión anual de la UE comenzó el pasado 19 de abril y reviste importancia en la medida que funciona como Se trata de 28.000 toneladas anuales, a un precio que ronda los u$s 7.000 por tonelada. Vale decir que la Argentina es el país que más usufructúa esta cuota, seguido por EE.UU. y Canadá, con 11.500 t; Australia, con 7.000 t; Uruguay, con 6.300 t; y Brasil, con 5.000 t. El listado de recomendaciones de los técnicos de la UE incluye, entre otros, los siguientes puntos:
. Elevar la performance del Laboratorio Nacional de Fiebre Aftosa, para que pueda proveer el soporte de servicio adecuado para el programa de control del mencionado mal.
. Llevar a cabo futuras investigaciones para identificar el tipo de virus o tipos involucrados en el brote, para excluir que el virus circulante haya sido originadopor una vacuna.
. Rever la implementación del programa de vigilancia epidemiológica de aftosa para 2004, teniendo en cuenta lo aprendido del brote de Tartagal y lo descubierto en esta misión.
. Continuar con futuros desarrollos e implementación de trazabilidad de animales que cumplan con los requisitos de la UE y la matriculación de los establecimientos.
. Mejorar la confianza y exactitud de la base de datos y su accesibilidad. . Mejorar procedimientos de verificación de programas de chequeos propios y supervisión veterinaria en establecimientos propuestos para ser aprobados para exportar a la Comunidad Europea, o a lugares a los cuales no haya sido exportada carne por un largo período. Esto es particularmente aplicable a establecimientos independientes.
Dejá tu comentario