París (AFP) - Para sustituir las 740.000 toneladas de harinas animales prohibidas en la alimentación de los animales de granja, Francia no tiene otra elección que producir más oleaginosas y aumentar seguramente sus importaciones de soja, a pesar de que una parte de las importaciones actuales ya contienen grano genéticamente modificado.
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Reemplazar 740.000 toneladas de harinas significa que hay que producir o comprar 1 millón de toneladas de soja, o 1,9 millón de toneladas de guisantes, o 1 millón de toneladas de colza, o 2,4 millones de toneladas de pepitas de girasol, calculó la Federación Francesa de Productores de Oleaginosas y Proteaginosas (FOP).
Francia cultiva en la actualidad 2,44 millones de hectáreas de óleo-proteaginosas, es decir, una producción anual de 7,67 millones de toneladas de granos, que significan 4,5 millones de toneladas de alimento vegetal proteínico para el ganado.
Pero esa producción se ve afectada en parte por las exportaciones (una buena parte del colza y los guisantes franceses se venden en Europa) y es de todas formas insuficiente: para completarla, Francia ya importa 4,3 millones de toneladas de soja de Sudamérica -Brasil y la Argentina-y de los Estados Unidos.
Francia consume 4,4 millones de toneladas de materia proteinada de soja, y sólo produce 226.000 toneladas.
Entre los millones de toneladas de soja que se importan anualmente, un cierto volumen es genéticamente modificado. La importación de algunas variedades de soja transgénica es autorizada en Francia, pero no su cultivo.
Si se aumentan esas importaciones, crece «el riesgo de no poder garantizar un control perfecto de dicho producto», es decir, incrementar el volumen de transgénicos en Francia, se-ñala la entidad. El primer ministro francés, Lionel Jospin, declaró el martes que Francia desarrollará esos cultivos.