"Gobierno se equivocó con algunas medidas"
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Hablando con un industrial, le comentaba que el campo no podía aprovechar la ventaja de la alta relación cambiaria por las retenciones a las exportaciones que sufrían todas nuestras producciones; mirándome -no sabía que estaba invirtiendo en una nueva planta industrial para exportar-, me decía: «Ustedes, los del campo, siempre se quejan, pero los de la soja están contentos». Traté de sacar las manos de mis ojos y razoné: «Es verdad, no podemos negar algo real»; luego me pregunté: ¿por qué todos se destapan la boca cuando hablamos de la soja y cuando les comento sobre la difícil situación de la ganadería, de la lechería, del trigo, ponen sus manos sobre sus ojos, sus oídos y sus bocas?
Cuando le explicaba a un dirigente-amigo mi rechazo a los «regalos» del gobierno porque íbamos a entrar en el mundo del clientelismo que se está organizando en el país y ponía como ejemplo el último acuerdo de la carne, por el cual el gobierno parecía Papá Noel que regalaba 50 millones de pesos por acá, 80 millones por un lado y 150 millones por el otro, me respondió: «Yo tampoco estoy de acuerdo con las compensaciones y los subsidios, pero, con esta gente, algo tenés que agarrar».
El presidente Néstor Kirchner dijo que su posición era la de negar todo para luego dar un poco, como lo hizo con los del campo. Sería muy malo para el país no ver que ciertos sectores del campo están en una situación difícil y no necesitan un poco, sino lo que corresponde; no escuchar a los que les explican que las herramientas que usan en esta política de precios son perjudiciales para la Argentina -alejan la inversión en sectores como la carne, la leche, el trigo y algunas economías regionales-y no decir que con el aumento de las retenciones a las carnes, el cierre de las exportaciones, los precios de referencia y las intervenciones en los mercados, el gobierno se equivocó.
Cueste a quien le cueste, debemos luchar por las cosas que consideramos correctas, aunque algunos las califiquen de utópicas. No podemos permanecer ciegos, sordos y mudos, consintiendo cosas que no nos gustan, porque nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos nos van a preguntar: «¿Qué hicieron cuando se tomaron estas medidas?, ¿se cubrieron los ojos, los oídos y la boca como los monos?».
* Vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)



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