El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La convocatoria al G-20, el otro gran nucleamiento que además del Cairns reclama la eliminación de los subsidios agrícolas, fue decidida hoy a instancias de Argentina, al término de la XXVI Reunión Ministerial, que se desarrolló desde el lunes en San José, Costa Rica.
"Por voluntad de Argentina se convocó en Ginebra a los embajadores del Grupo Cairns y del G-20 para coordinar posiciones sobre (la agenda del) Comité de Agricultura" de la OMC, indicó a Télam el secretario de Comercio Exterior, Martín Redrado, que encabezó en Costa Rica la delegación nacional.
El funcionario resaltó que "el Grupo Cairns y el G-20 tienen coincidencias en las dos terceras partes de los temas de la negociación agrícola" en el marco de la discusión multilateral de la OMC, por lo que "debemos alcanzar una posición que nos permita trabajar en conjunto hacia delante", enfatizó.
La convocatoria para trabajar de manera mancomunada llega luego de que las grandes potencias intentan recuperarse del revés que sufrieron en las negociaciones multilaterales de la OMC en Cancún y casi en tiempo de descuento para poder cumplir con los plazos establecidos para la Ronda de Doha, que debería culminar a fin de este año.
Pero además, el Grupo Cairns intenta revitalizar sus acciones en el reclamo agrícola, luego de quedar "desdibujado" en Cancún con la aparición y creciente protagonismo del G-20, objetivo que estaría favorecido al ser varios países integrantes de los dos nucleamientos, como en el caso de Argentina, que decidió jugar un rol articulador.
Al término de casi tres días de reuniones, los ministros de los 17 países del Grupo Cairns emitieron un comunicado en el que instaron a las grandes potencias a cumplir con el mandato de la Ronda de Doha, que demanda una reducción sustancial de las medidas distorsivas al comercio agrícola, ya que "las propuestas hasta ahora conocidas de los países desarrollados están lejos cumplir con tal condición".
También destacaron que "sin una profunda reforma de las políticas agrícolas de los países industrializados, los países en desarrollo no estarán en condiciones de desplegar plenamente sus capacidades competitivas en el sector agropecuario".
Las delegaciones trabajaron en "perfeccionar la fórmula acceso a mercados, la de reducción de subvenciones a la producción y rechazar la posición de la Unión Europea de eliminación de subsidios a la exportación por lista de productos", explicó Redrado.
Coincidieron además en que para la eliminación de subsidios a la exportación "puede haber distintos tiempos por producto, pero no como quiere la Unión Europea, de que los países en desarrollo presenten listas, ya que algunos, como los del Caribe, que tiene producción subsidiada, podrían presentarlas para que se mantengan", señaló el secretario.
Por otra parte, surgió que el acceso a los mercados es, en función de las características de exportadores netos de alimentos del Grupo Cairns, el tema central.
Al respecto, Redrado indicó que Argentina propuso que la desgravación arancelaria de bienes "se haga en dos tiempos", lo cual "permitiría asegurar una efectiva apertura de mercados", como una alternativa a la fórmula de reducción propuesta en Cancún por el canciller de México, Luis Derbéz, quien estuvo presente en la reunión de San José como invitado.
También en carácter de invitado, participó el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Zoellick, quien según Redrado flexibilizó su postura sobre la eliminación de subsidios a las exportaciones.
"Tuvimos un ida y vuelta muy importante con Zoellick, porque a su propuesta de eliminar los subsidios a las exportaciones, aceptó ahora poner en un papel los otros componentes" de este tipo de subvenciones: créditos, seguros y garantías, dijo Redrado.
Sobre el verdadero compromiso de Estados Unidos en la ronda de la OMC, el secretario consideró que "los que tienen más que poner sobre la mesa son ellos.
Nosotros estamos involucrados en los temas de Singapur", precisó al referirse a los cuatro aspectos de mayor interés de Washington.
Redrado se refirió además a la gravitación del Grupo Cairns luego del surgimiento del G-20, y consideró en ese sentido que "la revitalización no se logra con declamaciones sinó con trabajo, y propuestas concretas y con la generación de un nuevo tipo de alianzas".
Al respecto, sostuvo que la convocatoria al G-20 no es sólo para "cambiar posiciones, sinó también para coordinar la manera en que expandimos la coalición".
Por último, al ser consultado sobre si Argentina se propone ejercer un rol de liderazgo dentro del Grupo, dada la evidente debilidad de Australia, presidente permanente del Cairns, el funcionario dijo que "los espacios se logran por tamaño o por presencia conceptual", es decir, "con propuestas que sean superadoras, y Argentina trajo una propuesta articuladora".
El Grupo Cairns está integrado por Argentina, Australia, Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Costa Rica, Colombia, Filipinas, Guatemala, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Paraguay, Sudáfrica, Tailandia y Uruguay.
Dejá tu comentario