La falta de infraestructura afecta al sector granario

Campo

Nuestro país continúa mostrando deficiencias de infraestructura para el sector agropecuario.

En cuanto a cantidad y calidad, los silos, las rutas, el sistema de transporte y los puertos no han acompañado al crecimiento de la producción de las exportaciones de productos agropecuarios, en forma homogénea y orgánica.

El desarrollo agropecuario es el resultado de una serie de avances, como la productividad del suelo y de la mano de obra, el desarrollo tecnológico, el crecimiento de la población, el nivel de ingresos y del comercio internacional.

La expansión de la agricultura fue anterior a la de la industria, desempeñando un papel fundamental en la economía nacional.

Dependencia

Pero a medida que la Argentina se fue industrializando, el sector agropecuario perdió autosuficiencia y pasó a tener mayor dependencia con otros sectores de la economía, tanto para la obtención de insumos como en la salida de su producción.

En el sector agropecuario argentino, los procesos a los cuales es sometido el producto no interactúan entre sí, limitando la agregación de valor en cada actividad, perdiendo rentabilidad económica por agentes.

En la actualidad, los camiones de carga en el país ascienden a 27.400 unidades, siendo el transporte de camión como sector poco competitivo.

A ello se le suma un parque automotor con una edad promedio de 25 años. La última gran renovación se registró en la década del '70.

Esto es grave si se entiende que en promedio 80% de la producción de granos se realiza por este medio. Las posibilidades de sustitución como medio de transporte de carga son prácticamente nulas en algunas regiones del país. Observando y analizando esta situación del transporte de carga, se torna la necesidad imperiosa de atraer inversiones nacionales e internacionales al sector, para aportar soluciones en esta materia.

En la Argentina existen empresas de camiones y transportistas independientes como figuras empresarias, en oposición a otras regiones del mundo, donde de esa manera resulta más atractivo convocar a proyectos de inversión.

No obstante ello, hoy existe un «megaproyecto» en la zona de Rosario para dar soluciones a esta problemática. Por el lado de los transportistas, el costo fijo anual por kilómetro supera ligeramente el valor que perciben por el flete (tonelada/kilómetro), esto sería un primer motivo de falta de inversión.

Transportes

El camionero carece de infraestructura para la realización de sus viajes en tiempo; en época de embarques se siguen produciendo congestionamientos en los accesos a las terminales portuarias, así como en las rutas y calles donde los vehículos de carga permanecen estacionados por horas.

El transportista no escapa de las presiones impositivas impuestas en nuestro país ni del pago de peaje obligatorio que se opone al libre tránsito de los factores y productos en el ámbito nacional.

La reducción de costos de transporte se reflejará directamente en los precios de los productos, siendo perjudicado directamente el productor.


Estamos ante la falta de un programa para mejorar el transporte de camión, que le permite ser más eficiente y económicamente más rentable.

El desarrollo de políticas orientativas permitiría agregar valor a todo el proceso de comercialización de granos,
mejorando la interacción de los agentes de la cadena de comercialización de granos, mejorando la interacción de los agentes de la cadena de comercialización, y haciendo más competitivos los productos argentinos, porque se está registrando un desarrollo acelerado de la producción/exportación de commodities desde Brasil, pues ha llegado la producción a superar el consumo doméstico en los últimos años y ha trabajado activamente no sólo en el transporte camionero sino que está en pleno proceso de inversiones para la extensión de vías férreas a distintas regiones.

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