La industria de la maquinaria agrícola despediría empleados por la caída en las ventas
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"Por un lado, el productor rural está enojado y, por el otro, ve que su explotación ha dejado de ser lo redituable que era antes y por eso mide mucho más sus inversiones".
Además, la crisis internacional hizo caer la demanda externa de la maquinarias para el sector agropecuario, lo cual impactó de lleno en el mercado argentino.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) reconoció una caída del 4,9 por ciento en las comercializaciones del sector en 2008, en relación a 2007, y un 29,4 por ciento en el último trimestre de ese año.
En 2008, se comercializaron en total 13.633 máquinas agrícolas, un número muy cercano a las 13.009 importadas, lo cual también preocupa al sector debido a que en otros años la era mucho más amplia a favor de la industria local.
Y ahora, el titular de Cafma asegura que la caída se agravó alcanzando en lo que va de este año una baja de entre el 80 y 90 por ciento respecto a igual período del año anterior.
Además, explicó que durante la reciente edición de Expoagro "prácticamente no hubo operaciones y las pocas que hubo están sujetas a confirmación posterior", por lo que el sector debe esperar.
Debido a esta problemática, el gobierno de Cristina Kirchner firmó el pasado 14 de enero un convenio por 120 días para financiar a productores agropecuarios la compra de bienes de capital con una tasa de 8 por ciento a cinco años.
Pero los incentivos del Gobierno parecen no haber logrado un impacto suficiente por el momento, como para sostener o frenar la caída de ventas del sector metalmecánico.
De acuerdo a Dorrego, esos créditos oficiales son "muy buenos", pero en un primer momento se le introdujo una cláusula por la cual los fabricantes que vendían una máquina bajo ese plan tenían que comprometerse a no despedir personal.
"Y en un escenario de baja, de caída de demanda, en que no hay producción ni ventas, es demasiado arriesgado asumir un compromiso así a cinco años", sostuvo.
"Pese a que el Gobierno ha tratado de poner cláusulas de retención de personal llega un momento en que es inevitable que haya que recurrir a procedimientos que no son los más simpáticos ni los que los fabricantes están buscando", añadió Dorrego.
Explicó el directo de Cafma que la mano de obra directa en el sector involucra unas 45 mil personas, que llegan a 150 mil si se suman los que trabajan en tercerizadas, distribuidoras, puntos de venta, entre otros.
"El porcentaje de puestos en riesgo depende mucho de las espaldas de las empresas para resistir la caída de producción", advirtió.


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