Un gremio de productores rurales de Paraguay amenazó ayer con dejar de vender granos de soja en protesta por la inseguridad en el campo y la intención del gobierno de crear nuevos impuestos al sector.
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La medida fue anunciada por la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), uno de los gremios que integra a los agricultores de la oleaginosa, y afectaría la comercialización de la próxima cosecha que culmina en abril de 2009.
«Es una de las decisiones tomadas en la asamblea ante la falta de seguridad física y jurídica en el campo para trabajar. Tenemos el mandato para iniciar movilizaciones y también, en segundo lugar, el paro de venta de los granos», dijo Claudia Russer, presidenta de la APS.
Otros gremios dijeron que no se sumarán a la medida por considerarla de difícil implementación.
Inseguridad
La decisión sería similar a la que llevaron a cabo las cuatro entidades del campo, nucleadas en la Mesa de Enlace, que paralizaron durante más de cuatro meses el comercio de granos en protesta contra el gobierno por un alza en los impuestos a las exportaciones.
Los productores paraguayos de soja, cuyo cultivo se ha extendido rápidamente en la última década, suelen protestar por la inseguridad en el campo ante las crecientes amenazas de grupos de campesinos de invadir tierras e impedir fumigaciones, que consideran nocivas para la salud humana y el ambiente.
«Hay muchos lugares donde uno sale con sus máquinas y aparecen 10 tipos con fósforos y querosén amenazando quemarlas», dijo Russer. Dos ganaderos fueron secuestrados recientemente en el norte del país y liberados tras el pago de sendos rescates.
«En algunos lugares están en pie de guerra (productores y campesinos) y el presidente, con una parsimonia y silencio, deja que esto pase. Si el presidente no se pronuncia, en cualquier momento este país va a explotar», agregó la productora.
Paraguay es el cuarto exportador mundial de soja, espera sembrar entre octubre y diciembre unos 2,6 millones de hectáreas y cosechar entre marzo y abril unos 6,8 millones de toneladas, una producción similar a la del ciclo anterior.
El nuevo gobierno que dirige Fernando Lugo asumió el 15 de agosto iniciando un proceso histórico tras más de seis décadas ininterrumpidas del Partido Colorado, irritó a los productores al considerar la creación de nuevos impuestos y criticar el uso de agroquímicos en zonas de producción.
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