6 de febrero 2002 - 00:00

Los aumentos no alcanzan para reactivar el sector

El ministro de Economía anunció las nuevas medidas enfatizando que con éstas se permitía la reactivación de las operaciones comerciales de granos, y nada está más lejos de la realidad.

Resulta casi imposible tener confianza en un equipo económico que en la redacción e implementación de las normas se muestra tal desconocimiento de las cadenas comerciales y que no puede distinguir entre productos transables como de servicios y productos destinados al mercado interno.

La aplicación del decreto de pesificación de la economía ha puesto en situación de guerra a los distintos eslabones de la cadena comercial, afectando su continuidad y, por ende, creando un serio peligro inmediato sobre la producción y las exportaciones.

A los proveedores de insumos se los enfrenta con los productores
. Las deudas por insumos importados, inclusive aquellos con 100% de componente extranjero, son pesificadas 1 a 1, y el proveedor tendrá un quebranto que puede alcanzar 50% o podrá discutir con el productor un ajuste al precio del mercado del insumo o maquinaria en cuestión. Los productores y exportadores que realizaron contratos de compraventa forward a cosecha con cotizaciones en dólares pueden enfrentar la siguiente situación: si por ejemplo contrataron soja para mayo 2002 a 170 u$s/t, en principio queda pesificada a 170 $/t. Pero si la soja cae de precio a 140 u$s/t como cotiza actualmente y el tipo de cambio es 2 a 1 en el mercado libre, el productor tiene derecho a pedir un reajuste a 280 $/t que será la cotización de la soja en ese momento (el exportador que cuando contrato la soja a 170 u$s/t cerró un negocio de exportación FOB a por lo menos 182 u$s/ t se estará apropiando de otros 30 u$s/t de margen). En cambio, si la soja sube a 200 u$s/t, el precio disponible sería de 400 $/t con el cambio 2 a 1, y en este caso el productor tendría derecho a exigirle al exportador que le pague 30 u$s/t más del precio establecido de acuerdo con lo deter-minado por el decreto de pesificación.

No se han especificado los mecanismos ni se ha anunciado cómo se devolverá el IVA y el factor de convergencia adeudado a los exportadores
. Se impulsa una reducción a 10,5% del IVA en la compraventa de granos, cuando los insumos quedan con 21% y, en consecuencia, se acumularán enormes créditos por parte del productor (es una retención encubierta) y no podrían operarse más canjes insumo/producto porque no serán equivalentes los IVA, salvo que en este caso queden exentos. La paralización comercial de granos y de insumos básicos como agroquímicos está afectando ya los cultivos de la cosecha gruesa, y en especial de soja y girasol al no poder combatir insectos y malezas. Y estamos a inicios de la siembra de pasturas y a dos meses del comienzo de la siembra de cosecha fina, sin tener ninguna idea de cuánto valdrán los insumos y menos aún cómo se financiarán.

No se crean los mecanismos para que puedan retomar las operaciones los mercados de futuros de granos
, y se anuncia la libre flotación del tipo de cambio cuando en realidad se implementa un mercado total-mente cerrado y regulado a nivel oficial que dará lugar inmediata a la aparición del mercado paralelo. Sin cotizaciones de referencia que permitan asegurar un valor futuro para la producción, se resentirá la siembra por falta de incentivos y por carencia total de financiamiento.

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