Negativo: entienden poco el rol del agro en la economía
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Dentro de esta «batalla mediática», la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) resolvieron informar diariamente a la Presidencia de la Nación, al Ministerio de Economía, al Banco Central (BCRA) y a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) su liquidación de divisas. El monto diario liquidado por ambas entidades en estos días es cercano a los 40 millones de dólares y desde comienzos de año totaliza 2.590 millones de dólares.
Visión de mediano plazo: la generación de recursos exportables. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, se reunió con las cuatro entidades agropecuarias con representación nacional y las empresas proveedoras no alcanzaron un acuerdo respecto del pago de las deudas por insumos. La deuda estimada por los productores ronda los 500 millones de dólares, pero las empresas la ubican en torno a los 1.000 millones. La idea era atender al sector productivo argentino con mayor capacidad de generación de recursos exportables, en especial la agricultura, que genera mucho más divisas que la ganadería. En los negociadores la preocupación es el mediano plazo: se observa que la falta de acuerdo pone un freno al avance de la nueva campaña, lo que limita las exportaciones de 2003.
Pero Sparks estima que es necesario analizar cuáles serían los efectos potenciales de un acuerdo sobre este tema en el corto plazo. Para ello hay que tener en cuenta el nuevo escenario en el que se maneja el sector agropecuario.
Nuevo sistema monetario y financiero: el grano. Las deudas con las empresas proveedoras fueron «granificadas» al dólar libre menos las retenciones, pero las entidades se opusieron a esto y llamaron a los productores a no vender. De esta manera, el productor no tiene incentivo para pagar; por lo tanto, tampoco tiene incentivo para vender (en este esquema donde se vende sólo para saldar deudas), lo que generó un importante retraso en las ventas de los productores. Con precios de referencia indicativos, el monto que los productores tendrían en «ahorros granarios» sería cercano a 3.500 millones de dólares, de los cuales las tres cuartas partes (más de 2.600 millones de dólares) corresponden a la soja.
¿En qué momento se venderán estos stocks? La definición oficial sobre las deudas de la campaña anterior tiene mucho que ver con esto. Una vez definidos los parámetros de la negociación, resulta bastante probable que las empresas de insumos tengan escasa capacidad de proveer financiamiento para las nuevas ventas. Así, los actuales stocks se deberían utilizar para «pagar dos campañas»: las deudas viejas de insumos y las compras de insumos para la campaña 2002/2003.



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