28 de noviembre 2001 - 00:00

No están otorgando seguros agrícolas

La situación económica y las interminables lluvias obligan a los productores a sortear una de las pruebas más duras de los últimos tiempos. Esta situación no los sorprende más que otras, porque históricamente no han tenido respuestas oficiales que les garantice que su esfuerzo alcanza para «subsistir».

A pesar del crecimiento de la producción de granos en los últimos años, la prolongada recesión ha disminuido el ritmo de inversión en capital de trabajo. En el transcurso del presente año, esta escasez de dinero ha obligado a los bancos estatales a discontinuar las líneas de créditos para siembra y compra de capital de trabajo.

Hoy, después de relevar la amplia oferta de productos para el agro en las principales instituciones bancarias privadas, en la práctica no se está otorgando ningún tipo de crédito para la siembra. Las empresas de insumos se han constituido en sustitutos cercanos para la financiación del producto en la incorporación de un paquete tecnológico, que colabora en la obtención de una mayor productividad física por hectárea. Asimismo, son las únicas organizaciones que financian a los productores para la compra de agroquímicos en el momento de siembra. Este servicio que se vieron obligados a prestar tiene una retribución de 1,5% mensual a cosecha (5 o 6 meses), con un índice de incobrabilidad creciente.

La interacción entre la compra del paquete tecnológico a aplicar (semilla, herbicida, fertilizantes) en el proceso de siembra; el cuidado de los cultivos, y el período que abarca la comercialización de lo producido (venta de físico con pago inmediato; entrega con precios a fijar, uso de cobertura de futuro) demanda la «urgencia permanente» de capital de trabajo, que definimos del siguiente modo para las actividades productivas en la Argentina: el capital de trabajo es la necesidad de financiación a corto plazo, originada por la diferencia temporal entre el período de pago de nuestras compras y la etapa de cobro de nuestras ventas.

Ideal

Es necesario conocer perfectamente el plazo de pago a nuestros proveedores y el período de cobro de nuestros clientes. La situación que se plantea como el ideal es la de diferir al máximo los pagos y anticipar al máximo los cobros. Para ello se establecerán medidas que posibiliten acortar los períodos de cobro como, por ejemplo, mediante políticas de descuentos por pronto pago. Es fundamental el cálculo del capital de trabajo, especialmente en proyectos relativos al ámbito de las TIC (Tasa Interna de Consumo) en las que los plazos de los proyectos son dilatados mien-tras que los equipos y materiales necesarios hay que adquirirlos al principio del proyecto.

Por otro lado, la relación siembra/necesidad de capital de trabajo y cosecha/pago de obligaciones se transforma en un círculo vicioso difícil de escapar, por la volatilidad de la rentabilidad.

¿Donde se localiza hoy la ayuda financiera en la Argentina? Son más los interrogantes que las respuestas efectivas. El sector necesita nuevas políticas, mayor creatividad de los agentes y menor rigidez del sistema

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