París (EFE) - Expertos de organizaciones internacionales advirtieron de los problemas a medio plazo que plantearía el recurso a la vacunación frente a los nuevos brotes de fiebre aftosa e insistieron en la necesidad de reforzar los controles veterinarios para prevenir y luchar contra la epizootia.
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Al presentar las conclusiones de la conferencia «de urgencia» sobre la fiebre aftosa, la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los especialistas subrayaron que la utilización de las vacunas tiene «fuertes consecuencias» sobre el comercio. El director general de la OIE, Bernard Vallat, reconoció que «la vacunación es una herramienta valiosa para conseguir erradicar la enfermedad», que es endémica en las dos terceras partes de los países del mundo. Pero advirtió que «la decisión de recurrir a la vacunación en masa tiene un impacto de tipo sanitario porque supone la persistencia del virus en un país», ya que los animales vacunados pueden excretar la fiebre hasta 42 meses después de que se los haya inoculado, de acuerdo con las experiencias pasadas.
Para Vallat, la prohibición de importaciones decretada por países que erradicaron la aftosa y que han abandonado la vacunación se justifica por los riesgos de introducir la enfermedad con el ganado, la carne, la piel el cuero y los productos lácteos extranjeros. Recordó que hay unos 50 países en el mundo que han abandonado la vacunación tras haber conseguido erradicar la fiebre para ahorrarse el dinero de las vacunas, tener menos restricciones a la entrada de sus productos en el exterior y contribuir a la desaparición de la enfermedad en todo el mundo.
El responsable de la OIE insistió, no obstante, en que el abandono de la vacunación tiene que ir acompañada de un reforzamiento de medidas de control en las fronteras y de dispositivos para evitar la propagación del virus si entra en el país.
Respecto de la existencia de fallos en los sistemas de detección y notificación de los recientes brotes de aftosa aparecidos en la Argentina y el Reino Unido, Vallat se limitó a señalar que «la OIE recomienda a todos los países, y en particular a los que han renunciado a la vacunación, que refuercen los sistemas de vigilancia».
Sobre la situación del Reino Unido -donde hay más de 1.300 focos de aftosa-, consideró que «la legislación era válida para prevenir el riesgo. El problema era la práctica. Y cada país es soberano para establecer la relación calidad-precio» de las medidas de control.
En cambio, el jefe del servicio de sanidad animal de la FAO, Yves Cheneau, fue explícito: «Hubo una sucesión de actos ilegales en el Reino Unido».
Los expertos propusieron a los países miembros de la OIE y la FAO una definición más precisa sobre el estatuto de los países en función de la circulación del virus, en particular sobre la posibilidad de regionalizar dentro de un Estado las áreas afectadas y libres de aftosa, siempre que haya garantías efectivas de un aislamiento entre ambas.
Investigación
Pidieron que la investigación se oriente especialmente hacia la posibilidad de recurrir a la vacunación en ciertas condiciones, y que se avance en la homologación de los test para distinguir entre los animales con anticuerpos de la enfermedad y los vacunados, un procedimiento que tardará «entre uno y tres años», según Vallat. Abogaron por la aprobación de disposiciones para permitir prácticas excepcionales de salvaguarda (en primer lugar, nada de sacrificio preventivo) de especies raras, en peligro de extinción, o con los animales de los zoos, en caso de brotes de aftosa en un país.
También insistieron en la necesidad de reforzar los servicios veterinarios para combatir la enfermedad y sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de esa lucha para el desarrollo, en particular en los países pobres.
Las propuestas de los expertos serán examinadas durante la Asamblea General de la OIE, que se celebrará entre el 27 de mayo y el 1 de junio próximos en París, aunque pasarán años antes de la eventual adopción de la mayor parte de las medidas.