Ginebra (EFE) - El presidente del grupo que negocia la agricultura en la Organización Mundial del Comercio propuso, en un primer documento de síntesis, a los países miembros la eliminación de los subsidios a las exportaciones agrícolas en un plazo de nueve años, que se extendería a doce para los menos desarrollados. El documento, preparado por Stuart Harbinson con las propuestas de los distintos países que negocian en Ginebra, propone eliminar los subsidios a la exportación de los países ricos en dos plazos: cinco años para un conjunto de productos y nueve para el resto. Esas cifras aparecen entre corchetes en el texto, lo que significa que tienen carácter indicativo, aunque el mensaje está claro, según se desprende de las primeras reacciones de la Unión Europea, por un lado, y Nueva Zelanda, miembro del grupo Cairns de exportadores agrícolas, por el otro.
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Si bien se trata de un primer borrador, presentado a tiempo para la reunión de ministros de Comercio o Agricultura de veinticinco naciones este fin de semana en Tokio, Bruselas se apresuró a calificarlo de «desequilibrado» porque no tiene en cuenta las preocupaciones no comerciales de los europeos: el concepto por ellos acuñado de «multifuncionalidad» de la agricultura.
Además, según Bruselas, el documento de trabajo carga el acento en los subsidios a la exportación -la UE sólo ha propuesto recortarlos en 45 por ciento pero en ningún caso eliminarlos- y no se enfrenta a otros tipos de ayuda a la agricultura que conceden otros países importantes (como EE.UU.) y que distorsionan enormemente el comercio. Desde el lado opuesto, el ministro neozelandés de Negociaciones Comerciales, Jim Sutton, destacó que «por primera vez fija una fecha concreta para la eliminación de los subsidios a la exportación», aunque reconoció que aún es demasiado lejana: Estados Unidos propuso cinco años y el grupo Cairns sólo tres años.
• Margen
Además, señaló el ministro neozelandés, recogiendo el sentir de su grupo, la propuesta permite un margen de maniobra a los países para escoger los productos más sensibles (a la competencia) y eliminar más tarde los subsidios de los que se benefician.
En acceso a mercados, el documento propone reducciones arancelarias medias de 60 por ciento y mínimas de 45 por ciento para los derechos de aduana superiores a 90 por ciento que se llevarían a cabo en un plazo de cinco años en porcentajes anuales iguales.
Para los aranceles que oscilen entre 90 y 15 por ciento del valor en aduana la reducción media sería de 50 por ciento y la mínima de 35 por ciento por producto, y en caso de aranceles inferiores a 15 por ciento el recorte medio sería de 40 por ciento y el mínimo de 25 por ciento.
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