Panorama difícil para la invernada
El nuevo escenario posconvertibilidad puso a la invernada en una situación complicada, al contrario de lo que podría creerse. Si bien se reanudaron las exportaciones de carne, no debe olvidarse que este negocio representa sólo 10 por ciento de la faena. Además, sufrió esta semana la aplicación de 5 por ciento de retención sobre las exportaciones, que se aplica también a cueros, lo cual afecta por doble partida al negocio. El 90 por ciento restante de la hacienda faenada se vende en pesos al mercado interno, que no tiene capacidad para absorber sustanciales subas en el precio. La devaluación encareció el costo del maíz, el grano más utilizado en la suplementación, suba que se verá atemperada por la aplicación de 10 por ciento de retenciones a la exportación de granos. No obstante, la suba es igualmente gravosa. Tanto los insumos utilizados en sanidad como las semillas forrajeras sufrieron un aumento casi proporcional a la devaluación. El costo de laboreos y los fletes tendrán, asimismo, un ajuste por la suba del gasoil y de los repuestos. Con este escenario, tal como reflejan los márgenes proyectados, el resultado neto es muy ajustado. Por ello, se debe prestar mucha atención a los costos y saber cuánto se puede pagar por la reposición de terneros de invernada.


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