El severo daño que sufriera la soja Argentina superó incluso las expectativas más negativas. A medida que avanzaba la cosecha, sorprendía el peso del grano, último componente definidor del rinde y que fue también clave en la estrepitosa caída.
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Si bien en algunas regiones es técnicamente incorrecto hablar de sequía, una vez comparadas las lluvias de esta campaña con las medias estadísticas, el efecto conjunto de las distintas variables climáticas sobre el crecimiento de los principales cultivos argentinos fue devastador. Dicho efecto conjunto resultó en sequías edáficas donde los balances hídricos fueran fuertemente deficitarios frente a los sostenidos valores de evapotranspiración. Inclusive, se llegaron a superar los desvíos que se utilizan en la confección de los modelos de reservas de agua en el suelo que desde aquí se difunden. De entre las variables climáticas mencionadas, la carga térmica fue fundamental. Se incluye un análisis que muestra la significativa cantidad de horas en las cuales se superaron los 30° C durante febrero y marzo en la región núcleo.
La conjunción de bajos registros de lluvias y elevadísimos focos de calor alcanzó al norte bonaerense, centro y norte santafesino junto al Chaco y Santiago del Estero. También estuvo presente en toda La Pampa maicera sojera, y con intensidad mayor en Entre Ríos y en el centro y sudeste de Buenos Aires. Pero, sin dudas, que técnicamente algunas zonas claves productivas tuvieron tanto una sequía climática como edáfica.
Los distintos factores se combinaron para afectar no sólo el rinde, sino también la superficie, dando por resultado importantes caídas interanuales en la producción. Así es como la provincia de Buenos Aires obtuvo un 47% menos de soja y un 45% menos de maíz respecto de la campaña anterior. En Entre Ríos las pérdidas se trasladaron en una cosecha de maíz 81% inferior a la 2007/08, y sólo se levantó un tercio de la soja producida en la anterior temporada. La Pampa recolectó un 63% menos de maíz y un 26% menos de soja en esta temporada. En Santa Fe se habría obtenido una cosecha de soja 31% inferior a la del 2007/08, pero en maíz el retroceso sería del 38%. Sólo Córdoba, de las principales provincias productoras, tuvo un retroceso productivo menos significativo en soja; del 2%, pero en maíz el resultado interanual fue una pérdida del 29%.
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